El Tribunal Supremo de Brasil frenó la ley que reducía las condenas de los golpistas
El magistrado Alexandre de Moraes suspendió cautelarmente la «Ley de Dosimetría» promulgada el jueves por el Congreso, que habría reducido la pena de 27 años de Bolsonaro. El pleno del STF deberá pronunciarse sobre la constitucionalidad de la norma antes de que pueda aplicarse.

El Tribunal Supremo de Justicia de Brasil suspendió temporalmente este viernes la aplicación de la ley promulgada por el Congreso que permite reducir las penas de los condenados por los actos golpistas contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, incluyendo la del exjefe de Estado Jair Bolsonaro. El movimiento del Supremo Tribunal Federal devuelve el conflicto a su estado de tensión máxima: lo que el Congreso construyó en semanas, la Corte lo congeló en horas.
La suspensión fue determinada en una cautelar expedida por el magistrado Alexandre de Moraes, instructor del juicio en el que el líder ultraderechista fue condenado a 27 años y 3 meses de prisión por haber liderado una trama golpista contra Lula. De Moraes afirmó que la llamada «Ley de Dosimetría» no puede ser aplicada hasta que el pleno de la Corte Suprema se pronuncie sobre al menos dos denuncias presentadas por partidos políticos de izquierda que cuestionan la constitucionalidad de la medida.
Tanto el Partido Socialismo y Libertad como el Partido Rede argumentan que la ley viola la Constitución por ofrecer un tratamiento menos severo a los autores de crímenes contra el orden democrático. El argumento jurídico de fondo es contundente: una norma que específicamente reduce penas a quienes atentaron contra el Estado de derecho podría contradecir el principio constitucional de protección del orden democrático.
El Congreso de Brasil promulgó la ley que modifica el cálculo de penas y la progresión de régimen para condenados por delitos contra el Estado democrático, medida que podría reducir la condena de 27 años impuesta al expresidente Bolsonaro. La norma fue aprobada tras revertir parcialmente el veto de Lula, y la votación constituyó una segunda derrota parlamentaria en menos de 24 horas para el mandatario progresista, luego de que el miércoles el Senado rechazara por primera vez en más de 100 años a un candidato presidencial para la Corte Suprema. La acumulación de derrotas legislativas dibuja un Ejecutivo acorralado a cinco meses de unas elecciones donde Lula buscará su cuarto mandato.
La nueva ley impide la acumulación de penas por crímenes de naturaleza parecida y acelera la progresión de los condenados al régimen de prisión semiabierto, por lo que, según los expertos, Bolsonaro podría salir del régimen cerrado en un plazo de entre dos y cuatro años, antes de lo anteriormente previsto. La reducción de las condenas fue promulgada a solo cinco meses de las elecciones en las que Lula intentará su cuarto mandato y en las que su principal rival será el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente.
Bolsonaro presentó además un recurso para anular su condena y pidió que lo juzguen sus propios nominados
Jair Bolsonaro presentó ante la Corte Suprema un recurso extraordinario para intentar anular la condena de 27 años de prisión impuesta por su participación en la trama golpista que buscó impedir la investidura de Lula da Silva tras las elecciones de 2022. La defensa del líder ultraderechista, condenado en septiembre del año pasado y desde marzo bajo prisión domiciliaria por razones de salud, solicitó una «revisión criminal» argumentando que existió un «error judicial» durante el proceso. El recurso fue presentado el mismo día de la promulgación de la ley, un timing que los analistas leyeron como una ofensiva legal en dos frentes simultáneos: reducir la pena por un lado y anular la condena por el otro.
La defensa también solicitó que el recurso sea evaluado por magistrados de la segunda sala del Supremo, entre ellos André Mendonça y Nunes Marques, ambos nombrados por Bolsonaro durante su mandato. La revisión criminal es un mecanismo excepcional para cuestionar sentencias firmes y no suspende automáticamente el cumplimiento de la pena, y la propia Corte ya ha rechazado recursos similares presentados por otros condenados por los ataques del 8 de enero. Con los últimos sondeos mostrando a Flávio Bolsonaro en empate técnico con Lula de cara al balotaje, la batalla judicial se convierte en el capítulo más caliente de una campaña que promete ser la más polarizada en la historia reciente del Brasil democrático.
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