En Mar del Plata se define todo: San Martín juega una final a vida o descenso
En Mar del Plata no habrá términos medios. San Martín se juega este sábado la permanencia en Primera en una verdadera final frente a Aldosivi, un rival que llega igual de urgido y con la tabla ardiendo. Desde las 17, en un Minella que promete tensión desde el primer minuto, el Verdinegro afrontará 90 minutos que pueden marcar el pulso de su futuro inmediato. Y mientras el equipo se prepara para el impacto, en San Juan todo un pueblo vivirá la tarde con el corazón en la mano.
El duelo se disputará en paralelo al choque entre Godoy Cruz y Riestra, un partido que también puede alterar el destino sanjuanino. La ecuación es clara: San Martín necesita ganar. Si lo hace y el Tomba no consigue los tres puntos, habrá alivio. Si ambos suman de a uno, desempate. Cualquier otro escenario, descenso.
Un camino cuesta arriba
La campaña del Verdinegro nunca encontró estabilidad. El comienzo turbulento dejó señales de alarma tempranas y derivó en la salida de Raúl Antuña. Pero con la llegada de Leandro “Pipi” Romagnoli, el equipo logró un cambio de aire: recuperó orden, actitud y encadenó una serie positiva que le permitió llegar a esta definición con vida, algo que a mitad de temporada parecía imposible.
Además, en la previa se generó una ola de apoyo pocas veces vista. De hinchas, de clubes de la provincia, de personalidades del deporte. Incluso Minero, emblemático en el fútbol sanjuanino, soltó un mensaje que prendió fuerte en redes: “San Juan debe ser de Primera”.
Lo que se espera en la cancha
Romagnoli repetiría el once que rescató un empate agónico ante Lanús:
Borgogno; Portillo, Lecanda, Recalde, Orihuela; Jaurena, González; Fernández, Sebastián González, Tijanovich y Maestro Puch.
La novedad: el regreso de Esteban Burgos entre los convocados.
En la vereda de enfrente, Aldosivi llega entonado tras ganarle sobre la hora a Banfield y con la obligación de evitar su propio naufragio. Diego Farré pondría a:
Carranza; Ceratto, Cabral, Moya, Román; Gino, Bochi; Guzmán, Serrago, Giani y De la Vega.
Un premio que ilusiona pero no distrae
La permanencia trae consigo un extra: mantenerse en Primera significa clasificación automática a los octavos de final del Clausura, donde San Martín hoy se ubica octavo. Pero cualquier cálculo quedará relegado cuando la pelota empiece a girar.
La tarde que puede cambiarlo todo
El Verdinegro llegó ayer a Mar del Plata sabiendo que lo que ocurra hoy quedará guardado en la memoria del club. Son esos partidos que construyen carácter, que marcan generaciones, que cicatrizan o duelen durante años.
La misión está clara: ganar, creer y sostener la identidad que hizo grande al club. En un Minella repleto y con miles de sanjuaninos haciéndole fuerza desde casa, San Martín buscará mostrar, una vez más, que nunca se rinde. Hoy, más que nunca, juega por su lugar en el fútbol grande.






