Es el presente que Argentina no puede postergar
La robótica, nos invita a repensar cómo la automatización está redefiniendo la producción. Para la Argentina, incorporar estas tecnologías no es un lujo, sino una herramienta imprescindible para bajar costos, ganar competitividad e innovar.

- Repuestos críticos y baja serie sin depender de matrices ni lead times imposibles (Argentina depende en un 70–80% de repuestos industriales importados en sectores estratégicos como el Oil & Gas y Energía).
- Reparación/refuerzo de piezas para extender vida útil.
- Diseños optimizados (menos peso, más performance, geometrías complejas).
Estos cambios se dan en un contexto internacional marcado por una creciente competencia, costos en suba y barreras arancelarias y paraarancelarias. Así, recurrir a soluciones robóticas e integrarlas al proceso productivo está dejando de ser una opción para volverse casi una condición de supervivencia para las organizaciones.
Innovación no es sinónimo de desempleo
Por ejemplo, la robótica no elimina empleo de manera automática, sino que transforma tareas, exige desarrollar nuevas competencias y abre oportunidades para generar más valor agregado. Pero para que dicho proceso sea virtuoso se necesita tener políticas públicas, inversión privada y una sólida articulación con el sistema educativo. Así, estimular la robótica también implica promover una mejor capacitación laboral y una cultura de innovación.
En países como Argentina esta discusión es urgente. Sabemos que tenemos una estructura productiva heterogénea, costos elevados, problemas de escala y una economía cíclica. Por eso, la incorporación inteligente de robótica puede marcar diferencias. Automatizar procesos le permite a las empresas ganar productividad, cumplir con estándares internacionales y así acceder a nuevos mercados.
Esto ocurre en un contexto local en el que contamos con talento técnico, universidades de calidad y una base laboral pasible de ser reconvertida para poner estos debates sobre la mesa y pensar cómo podemos pasar del potencial a la implementación y del discurso a las inversiones concretas.
Hay que entender que la robótica, bien utilizada, puede ser una aliada para el crecimiento, la competitividad y el desarrollo sostenible. Ignorar estos procesos puede implicar resignarse y quedarse atrás del nuevo mundo de los negocios.
Tecnólogo y CEO de DOING+, una compañía especializada en robótica y manufactura 3D
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