Flávio Bolsonaro se reunió con Donald Trump en busca de apoyo de cara a las elecciones en Brasil
Tras el encuentro, Flávio afirmó que impulsará una alianza regional contra el narcotráfico junto a gobiernos de derecha de la región, como los de Javier Milei y Nayib Bukele. Además, pidió a Trump que Estados Unidos declare como organizaciones terroristas a las bandas criminales brasileñas PCC y Comando Vermelho, una iniciativa rechazada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva por considerar que afecta la soberanía del país.
Bolsonaro permaneció más de una hora y media en el complejo presidencial y difundió una foto junto a Trump en el Despacho Oval. Según contó, el mandatario estadounidense le consultó primero por la situación judicial de su padre, condenado por intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
El senador también planteó que Brasil puede convertirse en una alternativa estratégica para Washington frente al dominio de China en el mercado de minerales críticos.
La imagen de Bolsonaro en caída libre
La polémica estalló el 13 de mayo cuando Intercept Brasil publicó mensajes y audios comprometedores. En ellos, el senador pide dinero a Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master y preso desde noviembre de 2025 por un fraude histórico. Bolsonaro le solicita una suma millonaria para una película sobre su padre y lo llama «hermano» mientras reclama pagos atrasados. Aunque el político aceptó que pidió los fondos, afirmó que no hay delito porque es un negocio privado.
Debido a esto, las encuestas sintieron el impacto de inmediato. Bolsonaro perdió seis puntos frente a Lula da Silva para el balotaje tras pasar del 47,8% al 41,8%, de acuerdo a AtlasIntel para Bloomberg. En primera vuelta la caída fue peor, Datafolha ubicó al candidato de derecha con 31% ante el 40% de Lula. El escándalo rompió el empate técnico que traían los rivales.
El viaje surgió por una invitación estadounidense gestionada por el diputado Eduardo Bolsonaro, hermano menor de Flávio, quien vive en ese país. Los tres hermanos planeaban juntarse además en Washington con el empresario aliado Paulo Figueiredo. La campaña del senador no dio detalles y solo habló de «reuniones de alto nivel».
Los estrategas del Partido Liberal tenían como objetivo principal una foto con el líder estadounidense. En ese sentido, apuntaban a que la imagen frene el escándalo y salve la candidatura.
El viaje también busca responder a un golpe reciente de su rival. Tres semanas antes, Lula se reunió con Trump en la Casa Blanca en una cita que ambos lados vieron con buenos ojos. Para el equipo de Flávio, quedarse de brazos cruzados significaba perder terreno en la política internacional.
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