Gabriel Martín (economista): “El desafío de Milei es político»
En medio del debate por el discurso presidencial y a pocas semanas de las elecciones del 26 de octubre, el economista Gabriel analizó los ejes centrales de la gestión de Javier Milei y marcó que, si bien el plan macroeconómico cuenta con aceptación internacional, el gran reto del Gobierno pasa ahora por la política y la confianza social.
El especialista sostuvo que el mensaje del Presidente tuvo un perfil más político que económico:
“El equilibrio fiscal ya lo venimos escuchando en varias oportunidades. Lo novedoso fue que destacó que el 85% del presupuesto estará destinado a salud, educación y jubilaciones, con un aumento del 5% más en haberes y un 17% para universidades. Es decir, tocó los temas sensibles que han sido conflictivos en su año y medio de gestión”.
Gabriel remarcó que la estrategia de equilibrio fiscal está consolidada y validada en el exterior:
“El programa económico ya fue aceptado por el Fondo Monetario Internacional y por organismos multilaterales. Salirse de ese esquema sería problemático. Lo que hizo el Presidente fue reforzar esos tres puntos adicionales con un claro objetivo político: proyectarse hacia el 26 de octubre e intentar impactar en sectores castigados por el ajuste”.
“Lo peor ya pasó”: una frase que vuelve
Ante la consulta sobre el reiterado anuncio de que “lo peor ya pasó”, Gabriel recordó que esta expresión ya fue usada por Mauricio Macri en su momento:
“Cuando un presidente dice eso, está hablando de confianza. La economía puede tener la mejor base técnica, pero si se pierde la confianza social, no hay medida que alcance. Ese es el gran desafío que tiene Milei de acá en adelante”.
Según el economista, la clave está en lo que suceda después de los comicios:
“La economía es una ciencia social. A partir del 27 de octubre se verá si la gente acompaña. Si gana Milei o si pierde, la reacción de los mercados será distinta. Podés subir la tasa de interés para contener al dólar, pero si no hay confianza, cualquier plan económico puede fracasar”.
Macro aceptada, micro relegada
Gabriel fue categórico al señalar que el Gobierno eligió desentenderse de la microeconomía:
“Desde el día uno Milei lo dijo: se va a ocupar de la macro, no de la micro. Su objetivo es dejar las bases de un país ordenado, con equilibrio fiscal, acceso al crédito y costos impositivos razonables para las empresas. Pero la micro pega en el bolsillo, y ahí está la dificultad: los jubilados, los docentes, los trabajadores no pueden esperar medidas de largo plazo”.
Para el economista, la resistencia social se explica justamente en esa distancia entre las definiciones macro y la vida cotidiana:
“Los jubilados no tienen tiempo de esperar, y es lógico que aparezca la impaciencia. Hubo demasiada hipocresía en el pasado: los mismos que emitían bonos para ellos luego los recompraban con la ANSES. Ahora el desafío de Milei es empatizar con los sectores más sensibles. Arrancó con el presupuesto como mensaje político, pero deberá sostenerlo con hechos”.
Política, el nuevo frente
En su conclusión, Gabriel resaltó que la parte técnica del programa económico ya no está en discusión. Lo que resta por definir es si Milei logra consolidar la pata política:
“Lo que le queda por delante al Presidente es construir consensos con diputados, senadores y con la sociedad. El 26 de octubre será un punto de quiebre: si logra apoyo, podrá continuar con su esquema de reestructuración; si no, el plan corre riesgo. El gran desafío de Milei es ser empático políticamente para sostener el rumbo económico”.






