Herrero cruzó la reforma electoral y advirtió: “No se puede cambiar la Constitución por una ley”
El diputado provincial Mario Herrero cuestionó la intención oficial de modificar mandatos legislativos y defendió el sistema de primarias abiertas. También habló del financiamiento político, la crisis de representación y el clima social.
La discusión por una eventual reforma electoral volvió a tensar el escenario político local. En ese marco, el diputado Mario Herrero fijó posición y planteó reparos jurídicos y políticos frente a algunas de las propuestas que impulsa el oficialismo, especialmente la posibilidad de limitar a dos períodos el mandato de los legisladores provinciales.
Reforma electoral: herramienta sí, atajos no
Herrero recordó que el oficialismo había cuestionado duramente el sistema utilizado en 2023 —basado en agrupaciones y subagrupaciones— durante la campaña electoral, aunque ahora algunos sectores relativizan esas críticas.
“El sistema no es ni bueno ni malo en sí mismo; es una herramienta. Puede perfeccionarse, claro, pero no es algo inédito en el país”, sostuvo. No obstante, dejó en claro que, a su entender, no resulta superador del régimen de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias que rigió durante una década.
El legislador confirmó que su espacio presentó un proyecto para reinstalar primarias abiertas, aunque con modificaciones: no obligatorias para fuerzas con lista única ni para el electorado. “La selección de candidatos debe hacerse de cara a la ciudadanía”, enfatizó.
Quién paga la política
Uno de los ejes más tensos del intercambio fue el financiamiento del sistema electoral. Ante las críticas por el costo de las primarias, Herrero defendió que el Estado asuma ese gasto.
“El régimen republicano establece que la selección de autoridades públicas es parte del derecho público. No puede quedar en manos del capital privado, porque entonces hablaríamos de autoridades dependientes de intereses particulares”, argumentó.
Consultado sobre su aporte partidario, detalló que destina el 5% de su ingreso mensual —que ronda los tres millones de pesos— al Partido Justicialista. También señaló que los recursos estatales solo cubren el acto comicial y la impresión de boletas, no el conjunto de la actividad política.
Mandatos legislativos y límites constitucionales
En relación con la propuesta de reducir a dos períodos la posibilidad de reelección de diputados, fue tajante: “Modificar eso por ley es inaceptable desde el punto de vista de la legalidad”.
Herrero explicó que la Constitución provincial no establece límites de reelección para legisladores y que cualquier cambio de esa naturaleza requiere, como mínimo, una enmienda constitucional o la convocatoria a una Convención Constituyente.
Diferenció además los cargos ejecutivos de los legislativos. “Un gobernador o un presidente concentran poder unipersonal; en un cuerpo colegiado ese riesgo se diluye. Por eso no se justifica la misma limitación”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la Carta Magna, vigente desde 1986, merece un análisis integral y profundo en lugar de “parches” aislados.
Crisis de representación y clima social
Más allá del debate técnico, el diputado también reflexionó sobre el descrédito de la política y la caída en la participación electoral. Reconoció que existe un “síntoma de época” marcado por el individualismo y la fragmentación social.
Al referirse al fenómeno del presidente Javier Milei, lo vinculó con ese contexto de desconfianza hacia la dirigencia tradicional. “La función dirigencial en general no acompañó la evolución de la sociedad”, admitió.
Sin embargo, rechazó que la empatía con la ciudadanía pase por reducir costos electorales. “La empatía es ocuparse de los problemas reales, especialmente de quienes más lo necesitan”, señaló.
Finalmente, dejó abierta la puerta al diálogo: “Estamos dispuestos a analizar y discutir todas las propuestas necesarias para construir por consenso el mejor sistema electoral posible”.
El debate recién empieza y promete ocupar un lugar central en la agenda política de este año.






