Jorge Toro: “Bajar la edad de imputabilidad por sí sola no va a reducir el delito juvenil”
El juez Penal de Niñez y Adolescencia, Jorge Toro, analizó el nuevo Régimen Penal Juvenil que comenzará a aplicarse en septiembre y advirtió que la reducción de la edad de responsabilidad penal no garantiza una disminución de la delincuencia.
Durante una entrevista radial, Toro reveló que en San Juan se registran anualmente entre 850 y 900 adolescentes vinculados a hechos delictivos, quienes cometen alrededor de 1.100 delitos por año. Sin embargo, destacó que la incidencia del delito juvenil sobre el total de los delitos cometidos en la provincia es baja, ubicándose en poco más del 2%.
El magistrado señaló que el 79% de los jóvenes que ingresan al sistema penal no vuelven a delinquir. Si se toman quienes cometieron hasta dos delitos, el porcentaje de no reincidencia asciende al 91%. No obstante, advirtió sobre un grupo reducido de entre 80 y 90 adolescentes —aproximadamente el 9% del total— que presentan una alta reiterancia delictiva, principalmente en hurtos y robos simples.
Toro explicó que estos jóvenes suelen compartir características comunes: abandono escolar temprano, dificultades para leer y escribir, ausencia de contención familiar, consumo problemático de sustancias y escasa participación en espacios de integración social como clubes o actividades comunitarias.
Respecto de la baja de la edad de imputabilidad, sostuvo que la experiencia internacional demuestra que esa medida, por sí sola, no reduce los índices de criminalidad juvenil. “Si el argumento es que bajando la edad va a bajar el delito, seguramente la respuesta será que no”, afirmó.
Además, indicó que actualmente solo una pequeña porción de los adolescentes que cometen delitos graves terminan privados de libertad. Según detalló, durante el último año apenas 20 jóvenes pasaron por el Instituto Nazario Benavídez, mientras que la cantidad promedio de internos permanentes es de tres.
El juez consideró que el desafío no pasa únicamente por endurecer las sanciones, sino por fortalecer los factores de protección y prevención. “Fallamos todos: la familia, la comunidad y el Estado”, concluyó al referirse a los jóvenes que terminan atrapados en circuitos de exclusión y delincuencia.






