La CGT pidió la unidad del peronismo y lanzó un guiño a Cristina Kirchner
La CGT reclamó la unidad del peronismo y un lugar central para los trabajadores en la construcción de una alternativa al gobierno de Javier Milei, durante el acto por el Día de la Lealtad que realizó este viernes en su sede de Azopardo 802. La conducción también dejó un guiño a Cristina Kirchner, cuando Cristián Jerónimo llamó a impedir que se vuelva a proscribir a dirigentes del movimiento.
La conmemoración por los 81 años del 17 de octubre de 1945 tuvo un formato reducido y deslucido, lejos de la muestra de fuerza en un estadio que habían imaginado algunos sectores sindicales. El salón Felipe Vallese reunió principalmente a dirigentes gremiales, con presencias políticas que no alcanzaron a convertir la jornada en una gran convocatoria del peronismo. Entre los ausencias, llamó la atención la de Axel Kicillof.
Entre los asistentes estuvieron el expresidente Eduardo Duhalde, Jorge Ferraresi, Sergio Berni, Juan Manuel Abal Medina y Julio Alak. Hubo mensajes grabados de dirigentes y luego hablaron los tres cosecretarios generales: Jorge Sola abrió los discursos, Cristián Jerónimo intervino en segundo lugar y Octavio Argüello cerró el acto.
El denominador común fue el pedido de superar las diferencias internas y construir un programa político compartido. La central buscó, además, marcar que el movimiento obrero debe participar de esa discusión y tener incidencia en las decisiones.
Jerónimo pidió dejar atrás los egos y cuestionó la proscripción
El discurso de Cristián Jerónimo concentró las referencias más directas a la interna peronista y las críticas más fuertes al oficialismo. El dirigente llamó a reunir a los distintos sectores alrededor de una propuesta de país y reclamó que las disputas personales no bloqueen ese proceso.
“Necesitamos volver a sentarnos en una mesa, volver a construir un programa de país”, sostuvo. “No pueden primar los egos, las vanidades. Acá prima la Argentina, prima la patria”, agregó.
En ese marco, dejó un mensaje que puede leerse como un guiño a Cristina Kirchner, aunque no la mencionó por su nombre: “No podemos permitir que nos vuelvan a proscribir a nuestros dirigentes, a nuestras dirigentes. Ya vivimos 18 años en el cual proscribieron a nuestro máximo líder”.
Jerónimo insistió en que “el peronismo tiene que volver a gobernar la Argentina”, pero advirtió que ese objetivo debe estar ligado a resolver los problemas de la sociedad. “Basta de los egos, basta de las vanidades”, reclamó, antes de resumir la relación entre la actividad sindical y la disputa electoral: “No hay solución gremial sin solución política”.
También calificó al Gobierno como “muy insensible ante los intereses de la gran mayoría” y cuestionó el operativo de seguridad durante la Marcha Federal Universitaria del jueves. Acusó al oficialismo de introducir infiltrados y luego desplegar la represión, una denuncia que formuló durante su intervención. “La sociedad argentina está esperando otra respuesta de la dirigencia, no solamente gremial sino política también”, señaló.
El reclamo de un proyecto de país con participación de los trabajadores
Antes, Jorge Sola había abierto la ronda de discursos con una reivindicación de la justicia social, la movilidad ascendente y el trabajo como organizador de la vida económica y social.
El dirigente planteó que la conmemoración no debía quedar limitada a una mirada sobre el pasado. “Invitémonos a construir una Argentina, un proyecto de país que tenga a los trabajadores y a las trabajadoras en el centro de escena”, expresó.
Su intervención incluyó un reclamo por el lugar del sindicalismo en la reorganización opositora. Sola sostuvo que los trabajadores no son “un simple engranaje de la economía” y ofreció a la central para participar en la elaboración de una alternativa. “El proyecto de país de la Argentina tiene que tener puño y letra de los trabajadores y trabajadoras, es nuestra demanda y es además nuestro deseo”, afirmó.
El planteo retomó una discusión que atraviesa a la CGT: cómo recuperar protagonismo político en un peronismo dividido y que ya comienza a posicionarse ante las elecciones presidenciales de 2027.
En el cierre, Octavio Argüello volvió sobre la necesidad de reunir a los distintos sectores del movimiento para defender los derechos laborales y sociales. “Tenemos que lograr esa unidad”, sostuvo el dirigente de Camioneros, quien señaló a la doctrina peronista y a la “comunidad organizada” como bases para esa reconstrucción.
También rechazó los pronósticos sobre una desaparición del peronismo y reivindicó su vínculo con los trabajadores. Su discurso completó una jornada en la que el triunvirato coincidió en reclamar cohesión interna, aunque sin anunciar nuevas medidas de fuerza ni un calendario de protestas.
Una celebración reducida antes del acto de Kicillof
La CGT adelantó la conmemoración al viernes 16 y optó por un acto en su sede, después de que no prosperara la idea de llenar una cancha. Algunos sectores buscaban evitar una superposición con la convocatoria que Kicillof realizará el sábado en La Matanza, a la que asistirán dirigentes como Héctor Daer y Hugo Moyano.
La ausencia del gobernador y el formato acotado dejaron a la celebración lejos de una foto de unidad de los principales referentes peronistas. Desde el escenario, sin embargo, los tres integrantes de la conducción insistieron en la necesidad de construirla.
Para la noche, la central programó una vigilia cultural en C Art Media, bajo el nombre FUERZA Festival. La propuesta incluye a La T y La M, La Bomba de Tiempo, 1915, Willy Bronca, Mía Folino, DJ Pato Smink y DJ La Coneja China.
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