“La escuela limpió la escena antes de que llegara la Policía”: La grave denuncia de la familia de Julieta
La familia de Julieta, la niña de 10 años que sufrió severas quemaduras durante un experimento escolar, denunció este lunes una serie de irregularidades y un intento de encubrimiento por parte de las autoridades de la escuela Elvira de la Cuadra de Lainez, donde ocurrió el hecho. La menor permanece internada en terapia intensiva, entubada y en estado delicado.
Marianela Molina, tía y madrina de la niña, dialogó con este medio y brindó detalles del episodio que mantiene en vilo a toda la comunidad educativa.
El estado de la nena: “Sigue en riesgo”
“Julieta está estable, un poquito mejor, pero la recuperación va muy lenta. Gracias a Dios avanza, pero sigue en riesgo”, afirmó Molina.
La niña presenta quemaduras en la cara, el cuero cabelludo, el cuello, oreja, tórax y una parte del abdomen. Según explicó la familia, alrededor del 7% de su cuerpo resultó afectado.
Además, sufrió quemaduras internas en la tráquea, motivo por el cual permanece entubada en terapia intensiva pediátrica.
Durante las últimas horas, la niña desarrolló neumonía, tuvo complicaciones cardíacas derivadas de la inflamación y presentó un aumento de glucosa, aunque no registra fiebre ni signos de infección.
La versión de la escuela: contradicciones y silencio
La familia asegura que la escuela no brindó una explicación clara sobre lo ocurrido.
“El primer día nos dijeron que no habían visto nada. Que estaban en la escuela, pero no en el momento en que pasó”, relató Marianela.
Según lo que pudieron reconstruir, los alumnos de sexto grado presentaban distintos experimentos. Julieta, que cursa cuarto, recorría la exposición cuando ocurrió la explosión.
“Nos dijeron tantas versiones que ya no sabemos qué creer. En un momento era una ‘viborita’, después un ‘volcán’. Lo único cierto es que alguien llevó alcohol y un encendedor. ¿De dónde salió ese alcohol si no lo pidieron a ninguna familia?”, cuestionó.
La familia sostiene que una docente habría ido a la cocina a buscar alcohol y un encendedor, elementos que terminaron siendo manipulados por los chicos sin supervisión directa.
“No había un docente al lado”
Para la tía de la niña, lo más grave es la ausencia de control al momento del experimento.
“Si estaban, no estaban al lado. Los chicos estaban solos. Eso no puede pasar nunca. Un docente tiene que estar ahí, más con cosas que pueden ser peligrosas”, expresó.
La sospecha de falta de supervisión se profundiza con el testimonio de un padre que le confesó al papá de Julieta que él mismo apagó el fuego de la cabeza de la niña.
Matafuegos vencidos y limpieza de la escena
Otro punto crítico fue el estado del establecimiento.
“Los matafuegos estaban vencidos desde 2022. Eso lo vimos nosotras mismas”, aseguró Molina.
Pero lo más grave, según la familia, fue que los docentes limpiaron la escena antes de la llegada de la policía y de la UFI.
“Cuando la mamá de Julieta y mis tías llegaron, los docentes ya habían limpiado todo. Solo quedaba una latita con ceniza y azúcar. Borraron todo. Científica tuvo que pedirles que reconstruyeran el hecho”, denunció.
La versión del Ministerio: tampoco sabían de la exposición
A la escuela llegó una supervisora del Ministerio de Educación, quien —siempre según la familia— reconoció que la exposición no estaba autorizada.
“Nos dijo que ellos no estaban al tanto de ninguna actividad así. Que no habían avisado a sus superiores. Otra irregularidad más”, afirmó la tía.
Denuncia judicial
La familia ya realizó una presentación en la UFI, y evalúa constituirse como querellante. Acusan a los directivos y docentes por negligencia y falta de resguardo.
“La responsabilidad es de la escuela. Uno deja a sus hijos confiando en que los van a cuidar. Esto pudo evitarse”, sostuvo Marianela.
Un pedido: rezar por Julieta
“Pedimos a toda la gente que siga rezando por ella. Está luchando con todas sus fuerzas”, expresó emocionada la tía.






