“La única explicación es que no llevaba el cinturón”: Fuerte hipótesis del fiscal por la muerte del operario en Los Azules
La investigación por la muerte de Alan Carr en el proyecto minero Los Azules avanza con un eje claro: determinar si el hecho se debió a una falla mecánica o a un error humano. El fiscal Iván Grassi fue contundente al exponer una de las principales hipótesis: “La única explicación para que el cuerpo salga despedido sería porque no llevaba el cinturón de seguridad puesto”.
El hecho ocurrió el pasado 3 de abril, cuando el operario manejaba una topadora D8 “una máquina nueva” que, por motivos que aún se investigan, volcó tras una caída de unos 100 metros. “Es un accidente, una muerte que hubo… por circunstancias que son justamente objeto de investigación”, explicó el fiscal.
Uno de los elementos centrales es el análisis del sistema electrónico de la máquina, conocido como ECU. En palabras simples, Grassi lo definió como “una especie de caja negra… toda la información de la máquina, todas las alarmas que puede registrar”. Para preservar la prueba, los peritos extrajeron los datos directamente del equipo en presencia de todas las partes.
“Ya teniendo la información y el manual de la máquina, vamos a hacer una serie de preguntas a los técnicos para determinar si hubo alguna falla específica”, detalló. La maquinaria pertenece a Caterpillar y era operada por una contratista, con soporte técnico del dealer Finning.
En paralelo, los testimonios recogidos en el lugar también aportaron indicios. “Las fotos dan cuenta que el cinturón está puesto sin el cuerpo de la persona”, señaló Grassi, quien incluso graficó la situación: “Hay gente que se sienta sobre el cinturón para que no suene la alarma”.
El fiscal adelantó que en los próximos días podrían conocerse resultados clave: “Esta semana o la que viene vamos a saber si hubo alertas o fallas en el momento del accidente”. Mientras tanto, la causa continúa bajo la figura de actuaciones por averiguación de hechos.






