“Los chicos hoy entienden la criminalidad de sus actos”: La Diputada Nancy Picón defendió la baja de la edad de imputabilidad
El argumento central: una realidad distinta a la de 1980
La diputada nacional Nancy Picón respaldó el proyecto de reforma del régimen penal juvenil —que incluye la baja de la edad de imputabilidad— y sostuvo que los adolescentes actuales comprenden plenamente la gravedad de los delitos que cometen, a diferencia del contexto social y cultural en el que se sancionó la normativa vigente.
“Los chicos de hoy no son los mismos de 1980. Tienen acceso a información, tecnología y entienden la criminalidad de sus actos”, afirmó, al considerar que la ley actual quedó obsoleta frente a la realidad contemporánea.
Responsabilidad penal y contradicciones del sistema actual
Picón remarcó que resulta incoherente que un adolescente pueda tomar decisiones relevantes sobre su vida, pero no sea considerado responsable penalmente ante hechos graves. “Un chico de 13 años entiende perfectamente cuando va a robar, cuando ejerce violencia o cuando comete un delito grave. No es lógico decir que no comprende lo que hizo”, sostuvo.
En ese marco, planteó que la sociedad está demandando respuestas claras del Estado, tanto para las víctimas como para los propios menores que hoy —según afirmó— se encuentran desprotegidos por un sistema que no logra reinsertarlos.
Un régimen con enfoque resocializador
La diputada subrayó que el proyecto no busca “meter chicos presos”, sino hacerse cargo del conflicto, acompañarlos y reinsertarlos. La iniciativa contempla una escala progresiva de sanciones, que va desde la amonestación y el seguimiento psicológico hasta la privación de la libertad solo en casos de delitos graves como homicidios o violaciones.
“No existe la prisión perpetua para menores. La pena máxima es de 15 años y siempre en instituciones exclusivas para jóvenes, separadas por edades y sin contacto con adultos”, aclaró.
El rol del tutor y el acompañamiento integral
Uno de los ejes centrales de la reforma es la creación de la figura del tutor, un profesional capacitado para trabajar con el joven y su familia durante todo el proceso judicial y posterior.
“El tutor acompaña la reinserción social, educativa, laboral y familiar. Esto es cuidar a los chicos, no castigarlos sin sentido”, señaló Picón, quien insistió en que el proyecto apunta a que los menores comprendan el daño causado y respondan ante la sociedad.






