Los productores empezaron a encontrar agua en los pozos y hay una incógnita que preocupa a Hidráulica
La aparición de agua en pozos de distintos sectores despertó expectativas entre productores y volvió a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿la nieve acumulada en la Cordillera ya está comenzando a recargar las napas subterráneas? José María Ginestar, director de Hidráulica, reconoció que algunos productores comunicaron esta situación, aunque aclaró que todavía no existe un estudio científico que permita confirmar una conexión directa entre el deshielo y el aumento del agua subterránea.
“Ese es uno de los fenómenos que cuesta definir en términos geológicos”, explicó el funcionario al ser consultado sobre el comportamiento de las napas. Según detalló, para confirmar esa relación habría que estudiar cómo el agua proveniente de la nieve derretida se infiltra en el terreno y llega a las cuencas subterráneas del Gran San Juan. En esa zona se encuentra el acuífero libre, que tiene una recarga más rápida desde el río. Sin embargo, insistió en que los datos que están circulando todavía no permiten establecer una explicación definitiva: “Nosotros no tenemos el dato científico de eso porque no hay un estudio de todo San Juan, de las cuencas”.
Frente a esa incertidumbre, Hidráulica trabaja en una metodología para medir cómo responde el subsuelo cuando se incorpora agua de manera controlada a los cauces. Ginestar explicó que la idea es introducir un caudal determinado en sectores específicos y luego observar qué sucede con una serie de pozos seleccionados como referencia. “Vamos a poner en esta zona 10 metros cúbicos por segundo durante 50 horas. Con eso evaluar algunos pozos testigos”, detalló. Esos puntos permitirían medir cuánto demora el agua en infiltrarse y cómo se comporta una vez que ingresa al sistema subterráneo.
El objetivo es obtener información que permita comprender mejor el funcionamiento de las reservas subterráneas, especialmente después de tantos años de sequía y de escasa circulación de agua por los ríos. El funcionario consideró que las mediciones podrían aportar una referencia histórica para la provincia y ayudar a mejorar la administración del recurso. La incógnita no es menor: una mayor cantidad de nieve en la montaña no necesariamente significa que todo ese volumen llegará a los diques o estará disponible para el consumo y la producción. Parte del agua puede infiltrarse, evaporarse o quedar retenida en el sistema natural. Por eso, además de conocer cuánta nieve hay en la Cordillera, Hidráulica busca determinar cuánto de ese recurso terminará efectivamente disponible en las cuencas y en los acuíferos.






