Madre e hija, dos campeonas: el gran cierre de temporada de Román y Cabello
La sanjuanina volvió a destacarse en la Copa de Campeones de FINDA, donde sumó podios en todas sus presentaciones y compartió escenario con su hija, Ana Cabello.
La última competencia del año dejó a Cecilia Román con la satisfacción de haber cumplido otro ciclo de crecimiento dentro del fisicoculturismo natural. La excampeona mundial de boxeo, que en 2025 profundizó su camino en esta disciplina, cerró la temporada con una actuación sólida en la Copa de Campeones, organizada por FINDA y realizada en la Asociación Española de San Isidro, en Buenos Aires.
Román volvió a competir junto a su hija, Ana Cabello, con quien mantiene un recorrido deportivo compartido que se afianza torneo tras torneo. Ambas participaron en Fitness Athletic, donde Cecilia se impuso en Seniors y Ana se quedó con el primer lugar en Juniors. Además, la sanjuanina obtuvo el segundo puesto en Bikini Fitness y fue distinguida como atleta destacada del certamen, uno de los reconocimientos más valorados de la jornada.
Un torneo intenso y una escena emotiva
El evento transcurrió con normalidad, aunque dejó un momento inesperado que Cecilia recuerda con ternura. Durante la coreografía de Ana, una niña autista subió al escenario atraída por la música y comenzó a aplaudir y saltar cerca de ella. Lejos de desconcentrarse, la joven continuó su rutina mientras el público observaba la escena con emoción.
Para su presentación personal, Román eligió una coreografía inspirada en La Cumparsita, que preparó meticulosamente. La competencia se dio en un espacio más reducido que el que utiliza para entrenar en San Juan, algo que la obligó a analizar el escenario con anticipación y ajustar su desplazamiento. “Tenía que adaptarme rápido, pero salió todo como esperaba”, relató.
Nuevas metas y un horizonte internacional
La atleta aprovechó el torneo para conversar con competidoras de otras federaciones y conocer alternativas para 2026. Su objetivo es participar, al menos una vez, en una organización que cuente con torneos internacionales y conexión con los Olimpia naturales, el máximo escenario competitivo del fisicoculturismo natural.
Durante esos intercambios supo de la existencia de una “categoría tatuajes”, una propuesta poco habitual que despertó su curiosidad. “Este deporte te obliga a aprender en cada certamen. Siempre hay algo nuevo para sumar”, contó.
El buen rendimiento del fin de semana le otorgó además un pase directo al torneo de verano de Mar del Plata, previsto para el 15 de febrero. A la espera de la confirmación oficial, Román planea tomarse unos días de descanso antes de retomar el entrenamiento.
Un cierre con sabor a tradición
Después de competir, madre e hija se tomaron un momento para celebrar. Como en cada viaje a Buenos Aires, la elección fue infalible: una pizza porteña para cerrar el día. “Es un ritual que mantenemos. Es nuestra forma de festejar”, afirmó.
Con un año marcado por progresos constantes, Cecilia Román ya mira hacia adelante. Su plan es simple: seguir entrenando, seguir aprendiendo y seguir compitiendo. El 2026 asoma con nuevos retos, y la sanjuanina parece lista para afrontarlos.






