Más de 170 denuncias por presunta estafa: Avanza la causa contra Branca Motors
La investigación judicial contra la concesionaria Branca Motors sigue sumando capítulos y víctimas. Según confirmaron representantes legales de los damnificados, ya se contabilizan al menos 170 denuncias por presuntas estafas vinculadas a la venta de motos que nunca fueron entregadas, pese al cobro de importantes sumas de dinero.
En las últimas horas, la causa registró avances significativos con allanamientos ordenados por la Justicia, orientados al secuestro de documentación y elementos clave para reconstruir el circuito del dinero y la operatoria de la firma. La principal preocupación de los investigadores pasa por identificar a los verdaderos responsables detrás del esquema, ya que quienes dieron la cara ante los clientes serían, en su mayoría, simples empleados.
Damnificados, montos elevados y falsas promesas
La abogada María Noriega, quien representa a un grupo inicial de 15 víctimas, detalló que muchos de sus defendidos comenzaron la relación comercial durante 2025, aunque otros casos se remontan al año anterior. En todos los testimonios se repite un patrón: pagos iniciales cercanos al millón de pesos, cuotas abonadas con normalidad y una seguidilla de excusas para justificar la no entrega de las motos.
Trámites administrativos, supuestos traslados desde Buenos Aires o Rosario, demoras en patentamientos y pedidos adicionales por sellados fueron algunas de las explicaciones utilizadas para estirar los plazos, que en varios casos superaron ampliamente los 60 o 90 días prometidos en los contratos.
Allanamientos y posibles detenciones
Los procedimientos judiciales apuntan a reunir pruebas documentales que permitan avanzar en imputaciones más sólidas. Si bien trascendió la existencia de órdenes de detención, desde la defensa de los damnificados advirtieron que las personas alcanzadas hasta ahora no serían los beneficiarios finales de la maniobra, sino intermediarios necesarios para concretar el engaño.
En ese marco, surgieron tres nombres vinculados a la operatoria diaria de la concesionaria, considerados piezas clave para llegar a los verdaderos organizadores del presunto fraude. La expectativa de la querella es que sus declaraciones permitan identificar a quienes se habrían quedado con el grueso del dinero.
Una causa que recién empieza
Por ahora, todas las denuncias corresponden a víctimas locales, aunque no se descarta que aparezcan casos en otras provincias. La investigación también busca determinar si Branca Motors operaba como una firma formal, una franquicia inexistente o directamente como una asociación ilícita montada para cometer estafas a gran escala.
Mientras tanto, el local ya se encuentra desmantelado y solo quedan los ploteos en los ventanales como testigo de una operatoria que dejó a cientos de personas sin su moto y con serias dificultades económicas. La causa avanza, pero para los damnificados, el objetivo central sigue siendo uno: recuperar el dinero perdido y que los responsables rindan cuentas ante la Justicia.






