Orrego defendió en Diputados la reforma de la Ley de Glaciares y puso el foco en la minería y el agua
El gobernador Marcelo Orrego participó este martes de manera virtual en el debate por la modificación de la Ley de Glaciares, en el marco del plenario de comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina. En su exposición, respaldó el proyecto y aseguró que no implica un retroceso ambiental, sino una “clarificación técnica” que reafirma la autonomía de las provincias sobre sus recursos.
El mandatario se sumó así a una jornada clave para el oficialismo, que busca dictamen para llevar la iniciativa al recinto, luego de que ya obtuviera media sanción en el Senado. La propuesta apunta a redefinir alcances en zonas periglaciares y brindar mayor previsibilidad a las inversiones, especialmente en territorios con fuerte desarrollo minero.
Durante su intervención, Orrego fue categórico: “En ningún momento planteamos eliminar la ley ni cambiar su objeto”. En esa línea, insistió en que la reforma no debilita la protección ambiental, sino que ordena competencias en línea con la Constitución Nacional.
El gobernador también defendió el rol de la minería en la economía actual y futura. “Defiendo la minería sustentable, que es clave para la transición energética y el desarrollo económico”, afirmó. Además, remarcó el valor estratégico de recursos como el cobre y el litio en el contexto global: “Hoy la minería es ambiente, porque lo que viene es la transición energética”.
Uno de los ejes más sensibles de su discurso fue el uso del agua. Allí, Orrego buscó poner en contexto el consumo hídrico en la provincia: “El 94% del uso es para la agricultura, no para la minería”. Con esa afirmación, relativizó las críticas hacia el sector extractivo y sostuvo que el desafío principal pasa por mejorar la eficiencia en sistemas de riego.
“El agua es vital y se gestiona con responsabilidad. Si hay algo que cuidamos es el agua”, enfatizó, al tiempo que planteó que el problema hídrico no puede atribuirse exclusivamente a la actividad minera.
El debate en Diputados se desarrolla en un escenario de fuerte tensión política. Mientras las provincias cordilleranas impulsan la reforma como una herramienta para atraer inversiones, sectores opositores y organizaciones ambientalistas advierten sobre posibles riesgos en los estándares de protección.
En ese contexto, la postura del gobernador volvió a marcar una línea clara: “La minería y el ambiente van de la mano”.






