Para el colegio de psicólogos: “El coaching no puede intervenir donde hay sufrimiento psíquico”
La licenciada Gema Galván, tesorera del Colegio de Psicólogos, advierte sobre los límites entre el coacheo y la práctica profesional de la psicología
En los últimos años, el avance del coaching en distintos ámbitos del desarrollo personal y laboral ha generado un intenso debate entre los profesionales de la salud mental. Desde el Colegio de Psicólogos de San Juan, su tesorera, la licenciada Gema Galván (M.P. 1007), explicó por qué resulta necesario establecer límites claros y una regulación responsable que evite la confusión entre la práctica del coacheo y la labor del psicólogo.
“Más que malestar, se trata de asumir una postura de responsabilidad institucional y social. Como colegio tenemos el deber de informar y de trabajar la conciencia social sobre los alcances y las limitaciones de la psicología y sobre el cuidado de la salud mental”, señaló Galván.
La profesional destacó que la psicología es una carrera universitaria con aval científico y marco legal, que exige matrícula habilitante para ejercer.
“No basta con tener el título universitario. Debemos matricularnos para poder ejercer, y las matrículas son provinciales. Además, el psicólogo posee seguro de mala praxis y registro en la Superintendencia de Salud. Con su sello y su firma se hace civil y penalmente responsable de lo que hace”, remarcó.
En ese sentido, Galván subrayó que los psicólogos están formados para evaluar, diagnosticar y acompañar procesos emocionales y conductuales, mientras que el coaching puede cumplir una función complementaria en áreas de motivación, liderazgo o desarrollo personal, pero no está habilitado para intervenir en casos donde exista sufrimiento psíquico o trastornos emocionales.
“El coaching no cuenta con una habilitación profesional ni con un marco legal que regule la práctica. Esto implica que cualquier persona, sin formación específica en salud mental, puede ofrecer servicios que muchas veces se confunden con la psicoterapia o la orientación psicológica”, advirtió.
Desde el Colegio de Psicólogos aseguran que su objetivo no es confrontar ni prohibir otras prácticas, sino promover un diálogo institucional y social que permita ordenar y regular el ejercicio profesional en beneficio de la comunidad.
“Queremos avanzar en la articulación con organismos del Estado y con otras asociaciones profesionales, ya que incluso hay instituciones públicas que contratan coaches o habilitan capacitaciones abiertas al público. La idea es poder definir claramente el alcance de cada profesión”, explicó.
Galván insistió en que la labor del Colegio y de los psicólogos no es convencer ni oponerse a los coaches, sino orientar a la comunidad para que tome decisiones informadas sobre su salud mental.
“Cada persona es libre de elegir a quién acudir, pero debe hacerlo de manera consciente y madura, sabiendo cuáles son las consecuencias y limitaciones del servicio que busca. Nuestro compromiso es garantizar la calidad, la seguridad en el acompañamiento psicológico y los derechos de los usuarios a recibir una atención profesional y garantizada”, concluyó.







