Robaron $10 millones en el Hiper, pero hay dudas en la denuncia
El hecho ocurrió en la playa de estacionamiento del Paseo Libertad. La víctima es un entrenador que trasladaba la millonaria suma en su camioneta. Investiga la UFI Delitos contra la Propiedad.
Un robo millonario sacudió el Paseo Libertad este jueves a la siesta. Un entrenador personal denunció que delincuentes abrieron su camioneta Toyota Hilux en la playa de estacionamiento del centro comercial y se llevaron 10 millones de pesos, producto de la venta de un auto. Sin embargo, algunos aspectos del caso generaron dudas entre los investigadores.
La víctima fue identificada como D N, quien trabaja en el gimnasio ubicado dentro del mismo complejo. Según declaró, había dejado el dinero desde temprano dentro del vehículo, distribuido en distintos sectores: una parte en la gaveta, y otra en el apoyabrazos y otros compartimentos. Al regresar, cerca de las 16, descubrió que le habían robado.
Aunque en un primer momento dijo que había activado la alarma y cerrado el vehículo, luego se contradijo y admitió que pudo haber olvidado hacerlo. Tampoco había señales de violencia en la cerradura, lo que llevó a sospechar del posible uso de un inhibidor de señal, aunque no se descarta una distracción del damnificado.
Otro dato llamativo fue el manejo del dinero: el entrenador afirmó que tenía el dinero desde hacía varios días, que lo había retirado del banco y que lo trasladaba por distintos lugares en su camioneta. Dijo que ese día lo tenía consigo desde las 7 de la mañana.
La Comisaría 27ª fue la primera en intervenir y dio aviso a la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad, a cargo del fiscal Leonardo Villalba, quien ordenó pericias en el rodado y revisión de cámaras de seguridad del predio. Según trascendió, un ayudante fiscal de Flagrancia intentó cambiar el encuadre de la denuncia, pero Villalba mantuvo el trámite como robo.
En paralelo, fuentes del caso indicaron que durante la declaración del damnificado se produjeron contradicciones sobre la cantidad exacta de dinero y el modo en que estaba guardado, lo que añade un manto de incertidumbre sobre lo ocurrido. Por ahora, no hay detenidos.
Este nuevo hecho se suma a una serie de robos similares atribuidos a bandas de “abreautos” que operan en centros comerciales y utilizan métodos tecnológicos para desactivar alarmas o inhibir cierres automáticos. Aún no está claro si se trató de un golpe de este tipo o si hubo otras circunstancias detrás del robo.







