Rompió el silencio el árbitro atacado en la Liga Universitaria tras la violenta agresión
El árbitro sanjuanino Pedro Coria rompió el silencio luego de la violenta agresión que sufrió durante un partido de la Liga Universitaria, un hecho que volvió a encender las alarmas por la escalada de violencia en el fútbol amateur. El episodio ocurrió en el complejo deportivo El Palomar, durante el encuentro entre Antorcha y El Almendro, y quedó registrado en varios videos que se viralizaron rápidamente.
El ataque se produjo una vez finalizado el partido y dejó al juez con lesiones físicas y un fuerte impacto emocional. Coria confirmó que avanzará con una denuncia penal contra los agresores.
Lesiones, estudios médicos y seguimiento profesional
Tras la agresión, el árbitro debió ser atendido en una clínica privada, donde permaneció varias horas sometido a estudios médicos. Según relató, fue dado de alta durante la madrugada, aunque continúa con dolor y deberá someterse a nuevos controles para descartar lesiones de mayor gravedad.
Si bien los primeros diagnósticos indicarían que las lesiones serían de carácter muscular, el árbitro aseguró que seguirá bajo evaluación médica para garantizar su recuperación.
El origen del conflicto: el tiempo adicionado
Coria explicó que el partido se había desarrollado con normalidad hasta el cierre. El detonante de la violencia fue la decisión arbitral de adicionar siete minutos, producto de interrupciones habituales del juego, como demoras y atención al arquero.
La medida desató el enojo de algunos jugadores y suplentes, quienes, tras el pitazo final, comenzaron a increparlo verbalmente y luego a agredirlo físicamente.
Patadas, persecución y golpes en el suelo
El árbitro relató que fue atacado primero con una patada en el tobillo y luego perseguido por varios jugadores. Al caer al suelo, continuaron las agresiones con nuevas patadas, incluso cuando ya se encontraba indefenso.
En los registros audiovisuales que circulan se observa claramente la intervención violenta de al menos uno de los jugadores, mientras otros intentaban frenar la situación.
“Nunca me había pasado algo así”
Coria aseguró que, si bien está acostumbrado a reclamos y discusiones propias del fútbol, jamás había vivido un episodio de esta magnitud. También manifestó su preocupación por el impacto que el hecho tuvo en su entorno personal, ya que en el lugar se encontraba una menor de su círculo familiar que suele acompañarlo a los partidos.
El árbitro agradeció a integrantes del equipo rival y a algunos jugadores del mismo equipo agresor que intervinieron para detener la golpiza.
Avanza la denuncia penal
Finalmente, Coria confirmó que presentará una denuncia formal una vez que cuente con la identificación completa de los agresores. El caso ya generó repercusiones en el ámbito deportivo universitario y reavivó el debate sobre la falta de controles y sanciones ante hechos de violencia en el fútbol amateur.






