San Cayetano en Chimbas: fe, trabajo y desarrollo comunitario
Este 7 de agosto, la comunidad de Chimbas vivirá una nueva edición de la festividad de San Cayetano, una celebración que ha crecido año tras año y que se transformó en un verdadero punto de encuentro para la fe, la cultura y la economía popular. Desde las primeras horas del día, miles de fieles llegarán a la parroquia para agradecer, pedir por trabajo y participar de una jornada que combina devoción con oportunidades para los emprendedores locales.
“Pasó de ser una fiesta barrial a una que moviliza a muchísima gente”, expresó Betty, funcionaria municipal, al hablar del crecimiento que ha tenido esta celebración religiosa, que comenzó con la novena a fines de julio y culmina este miércoles. El día 7 se celebrarán al menos cinco misas, desde temprano en la mañana hasta la tarde, en una dinámica que permite a muchos trabajadores participar antes de cumplir con sus labores diarias.
Una de las grandes apuestas del municipio es vincular la fe con el desarrollo económico local. Por eso, la feria de emprendedores volverá a estar presente en los alrededores del templo. Allí se podrán encontrar desde productos frescos como acelgas y quesos de cabra, hasta regalos para el Día de las Infancias, además de artesanías, panificados y opciones gastronómicas para compartir en familia.
“Cada actividad que organizamos tiene su espacio para emprendedores. Es una forma concreta de generar trabajo, de darles lugar a quienes viven de lo que producen con sus manos”, remarcó Betty, destacando que la feria no sólo permite ventas, sino también que el público conozca el potencial productivo del departamento.
Este año, la propuesta se enriquecerá aún más con una actividad cultural con un fuerte mensaje de paz. Gracias a la visita de la Asociación Argentina de Origami y la Fundación Argentino Japonesa, se realizará una intervención artística entre las 15 y las 16 horas del jueves, en homenaje a Noelia Ávila, una diseñadora sanjuanina que llevó mil grullas por la paz hasta Japón. La fecha también recuerda el lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima, un 6 de agosto de 1945.
“Además de pedir por pan, salud y trabajo, este año también vamos a pedir por la paz. Es un mensaje que nos une como comunidad y responde al llamado del Papa”, contó la funcionaria.
El crecimiento de la parroquia San Cayetano también se refleja en lo edilicio. Recientemente inauguró un cinerario —espacio para depositar cenizas— y está por estrenar un campanil. La transformación no es sólo material: cada vez más visitantes llegan movidos por el turismo religioso, lo que suma una nueva dimensión al impacto de esta festividad.
Aunque por ahora no habrá espectáculos artísticos como en otras celebraciones patronales, desde el municipio no descartan retomar esa propuesta en futuras ediciones. “Lo que buscamos es que estas fechas sean una oportunidad para que la gente se acerque a Chimbas, conozca, consuma y genere vínculos”, sintetizó Betty.
La fiesta de San Cayetano en Chimbas es hoy mucho más que una celebración religiosa. Es un espejo del presente social, donde la fe se combina con el esfuerzo de cientos de emprendedores que apuestan al trabajo y al encuentro como herramientas de transformación.









