San Martín ordena la transición: Schiapparelli dirige y Antuña aún está en evaluación
San Martín atraviesa horas de reconfiguración interna tras un golpe que sacudió su estructura deportiva y emocional. La salida de Ariel Martos, precipitada luego de la derrota frente a Atlanta, dejó al equipo sin conducción en un momento delicado del torneo, con un plantel visiblemente afectado y señales institucionales que expusieron el desgaste del ciclo.
El final fue tan abrupto como elocuente. Un vestuario en silencio, la ausencia del entrenador y la salida anticipada del presidente Jorge Miadosqui marcaron el cierre de una etapa que ya no encontraba respuestas. Martos no volvió a tomar contacto con el grupo ni brindó declaraciones, lo que terminó de sellar su desvinculación.
En ese contexto, la dirigencia se movió con rapidez. Este martes desde las 18, el plantel volverá a entrenarse en el Hilario Sánchez bajo la conducción de Alejandro Schiapparelli, quien asumirá de manera interina. El exdefensor, con fuerte sentido de pertenencia en el club, no solo dirigirá la práctica sino también estará al frente del equipo el domingo ante Midland, en un partido clave para comenzar a recomponer el rumbo.
Schiapparelli conoce el paño: tuvo paso como jugador, formó su vida en San Juan y construyó su carrera como entrenador dentro del club, integrando distintos cuerpos técnicos, entre ellos el de Raúl Antuña y el de Leandro Romagnoli. Su designación apunta a sostener una transición ordenada mientras se define el próximo DT.
En paralelo, la dirigencia abrió el abanico de opciones. El nombre de Raúl Antuña surgió de inmediato por su identificación con la institución, pero su regreso parece perder fuerza. El entrenador, recientemente vinculado a Orense Sporting Club, se encuentra en la provincia, aunque maneja una oferta del exterior que estaría cerca de concretarse, lo que enfría seriamente cualquier posibilidad de retorno en lo inmediato.
Así, el Verdinegro entra en una etapa de definiciones urgentes. Con un interinato en marcha, un plantel golpeado y la necesidad imperiosa de resultados, el desafío será reconstruir la confianza y recuperar competitividad en un torneo que no espera a nadie.






