Sin signos de violencia y con todas sus pertenencias: Investigan la muerte de Quiroga
La intensa búsqueda que mantuvo en vilo durante una semana a toda la comunidad de 25 de Mayo tuvo su desenlace más doloroso este domingo por la tarde: Oscar Alberto Quiroga, el fotógrafo de 34 años, fue encontrado sin vida en una zona rural de Santa Rosa.
El hallazgo se produjo de manera fortuita. Dos cazadores que recorrían el lugar en busca de jabalíes se toparon con la escena y dieron aviso inmediato a las autoridades. A partir de allí, se activó el protocolo judicial y pericial para preservar el área y comenzar con las primeras tareas investigativas.
Según confirmaron fuentes oficiales, junto al cuerpo estaban todas sus pertenencias: la motocicleta, su cámara fotográfica, una mochila y hasta el celular, que llevaba en el bolsillo del pantalón junto con dinero en efectivo. Este dato resulta clave para los investigadores, ya que, en principio, descarta la hipótesis de un hecho delictivo.
El fiscal a cargo de la causa, Ignacio Achem, indicó que no se observaron signos evidentes de violencia en el cuerpo. No obstante, fue cauto y remarcó que será la autopsia la que determine con precisión la causa de la muerte.
En paralelo, comienza a tomar fuerza una hipótesis que, aunque preliminar, es la que más peso tiene por estas horas: un posible accidente. Los primeros indicios sugieren que Quiroga podría haber caído de su motocicleta mientras transitaba por la zona. El cuerpo fue hallado boca arriba, con el rodado encima, y con el casco colocado, lo que refuerza esta línea investigativa.
Otro elemento que coincide con esta teoría es el tiempo estimado del fallecimiento. Los peritajes iniciales indican que habría ocurrido hace aproximadamente siete días, es decir, en el mismo período en que se le perdió el rastro.
Mientras tanto, la zona del hallazgo permanece bajo análisis de Policía Científica y peritos forenses, en un trabajo minucioso que busca reconstruir las últimas horas del fotógrafo.
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad. Durante días, familiares, amigos, colegas y vecinos se movilizaron con la esperanza de encontrarlo con vida. Su muerte, ahora, deja un profundo dolor y una sensación de vacío entre quienes lo conocían, especialmente en el ámbito de la fotografía, donde era reconocido por su compromiso y pasión.
Las próximas horas serán determinantes. El resultado de la autopsia no solo confirmará la causa de muerte, sino que permitirá cerrar —o reorientar— las líneas de investigación en un caso que mantuvo en vilo a todo un departamento.






