“Soñamos con abrir una canilla”: La lucha de la comunidad huarpe-talquenca por el agua
En el corazón del desierto sanjuanino, entre Benconi y el límite con San Luis, la vida de la comunidad huarpe-talquenca transcurre marcada por la escasez. Allí el agua no llega por cañerías ni grifos: llega en camiones, una vez al mes, cuando los caminos de tierra lo permiten.
“Tengo 30 años y desde que nací es así. Si se acaba antes de tiempo, hay que aguantarse”, dice Nadia Aguirre, representante de la comunidad. Sus palabras resumen una herida abierta: más de 100 familias —casi 500 personas— dependen de un viejo tanque oxidado que reparte lo indispensable para sobrevivir.
La vida medida en litros
En esas casas de adobe y tierra, cada gota se calcula. “Sacamos 40 litros por día para cocinar y bañarnos. El agua de la ropa y del baño se guarda para regar. Todo se reutiliza”, cuenta Nadia. En verano, cuando el calor aprieta y los chicos no van a la escuela, el racionamiento se vuelve aún más cruel.
El tanque que abastece a la comunidad tampoco ofrece garantías: “Nunca se limpia, está lleno de óxido. El agua que consumimos jamás es potable.”
Un proyecto olvidado
Hace 15 años se elaboró un plan de acueducto desde Lincoln, con estudios que aseguraban caudal suficiente. El expediente duerme en la municipalidad de 25 de Mayo. “El proyecto está armado, pero nadie lo ejecuta. Nadie se acuerda de nosotros”, denuncia Aguirre.
Mientras tanto, cuando llueve, los caminos se vuelven intransitables. Si el camión no entra, las familias esperan. El agua se convierte en espera, en angustia, en resistencia.
Unidos por el Agua
Para visibilizar la situación, organizaciones sociales lanzaron la campaña Unidos por el Agua. Puntos de recolección en Rivadavia, Pocito y la capital provincial reciben bidones y botellas para llevar a las familias. “Agradecemos la solidaridad, pero lo que necesitamos es una solución definitiva”, insiste Nadia.
Y confiesa un sueño simple: “No dejo de imaginar el día en que pueda abrir una canilla en mi casa y que salga agua. Para nosotros eso sería ser millonarios. Porque el agua es vida.”






