Sonrisas, gestos y frialdad: La actitud del acusado que estremeció la audiencia por intento de femicidio en Santa Lucía
Durante la formalización de la causa, Maximiliano Exequiel Alé mostró expresiones de incredulidad e indignación ante las acusaciones en su contra, incluso cuando se describía el brutal ataque que dejó a su ex pareja con graves heridas en el rostro y el cuello.
La audiencia de formalización por el intento de femicidio ocurrido en Santa Lucía dejó una escena que no pasó desapercibida. El imputado Maximiliano Exequiel Alé, lejos de manifestar conmoción o empatía por el estado de la víctima —madre de sus hijos—, exhibió una conducta que llamó la atención por sus gestos y reacciones ante el relato fiscal.
Gestos que generaron impacto en la sala
Sentado frente al juez de Garantías Sergio López Martí, Alé reaccionó con movimientos de cabeza, muecas de desaprobación y hasta una sonrisa socarrona mientras se lo responsabilizaba por el ataque con arma blanca que incluyó unas 30 puñaladas. Según se observó en la audiencia, el imputado parecía más molesto por lo que se decía de él que afectado por el grave cuadro de la mujer.
Durante la exposición de la fiscal Florencia Pons, titular de la UFI CAVIG, el acusado negó con gestos varias de las afirmaciones, se mordía el labio inferior y se mostraba indignado cuando se describían episodios de violencia previa, amenazas de muerte y conductas de control extremo.
La reacción ante las pruebas
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando, por disposición del magistrado, Alé debió observar el estado en el que quedó la denunciante tras el ataque. Pese a la crudeza de las imágenes —que no fueron difundidas por pedido de la Fiscalía para proteger a la víctima—, el imputado se mantuvo impasible, apoyando la mano en el mentón, sin exteriorizar reacción alguna.
La Fiscalía detalló que la mujer presentaba lesiones severas en el rostro y el cuello, un ojo comprometido y múltiples hematomas, prueba directa de la violencia sufrida. Aun así, la actitud del acusado no se modificó.
Silencio y preocupación por su situación procesal
Aunque su defensor, Germán Riveros, le recomendó no declarar, Alé rompió el silencio brevemente cuando se abordó la posibilidad de que su hija declarara en Cámara Gesell. En ese momento, expresó su temor a que la menor pudiera ser influenciada, dejando entrever su preocupación por el impacto que ese testimonio podría tener en su situación judicial.
Tras la explicación del juez, volvió a guardar silencio y mantuvo una postura pasiva hasta el cierre de la audiencia.
El hecho y la prisión preventiva
El ataque ocurrió el 2 de febrero en una vivienda del barrio Alto de Sierra, en la Villa Río San Juan. La víctima, identificada como A.G.A., fue atacada con un arma blanca y sufrió alrededor de 30 heridas. Testigos y la propia mujer señalaron a Alé como el agresor y aseguraron haberlo visto huir del lugar tras el hecho.
Con estos elementos, el juez dispuso un año de prisión preventiva, por lo que el imputado fue trasladado al Penal de Chimbas, mientras avanza la investigación por homicidio agravado en grado de tentativa.






