“Tenemos dos líneas investigativas”, dijo el fiscal Villalva sobre la joven baleada en Rawson
La causa por el violento ataque a balazos contra una joven en Rawson avanza en medio de un fuerte hermetismo judicial, con dos hipótesis firmes y medidas que podrían concretarse en las próximas horas. Así lo confirmó el fiscal de Delitos contra la Propiedad, Leonardo Villalva, quien brindó detalles del estado de la investigación mientras la víctima continúa internada en terapia intensiva.
En ese contexto, el funcionario fue claro al marcar el punto en el que se encuentra la causa: “Tenemos dos líneas investigativas de quienes podrían ser los posibles autores de los delitos”, sostuvo, aunque evitó profundizar sobre esas hipótesis debido al secreto que rige en esta etapa.
El episodio, que generó fuerte conmoción en la zona, fue cometido por sujetos que se movilizaban en una moto y que llevaban cascos, con el rostro parcialmente cubierto, lo que complica la identificación directa. Sin embargo, el trabajo sobre las cámaras de seguridad se convirtió en una herramienta clave. “Han sido determinantes para ver las personas, la vestimenta que tenían, el color de los cascos y el motovehículo”, explicó Villalva, aunque advirtió que el rodado utilizado “no tenía la patente puesta”.
A partir de esos registros, los investigadores lograron reconstruir parte del recorrido de los sospechosos tras el ataque. “Una parte sí se ha podido seguir”, indicó el fiscal, quien además remarcó la importancia de la colaboración de los vecinos. En ese sentido, señaló una de las principales dificultades con las que se encuentran: “Hay gente que tiene cámaras pero no graban, y eso dificulta la investigación”.
Uno de los datos más relevantes del caso es la intervención de un policía de civil que se encontraba en las inmediaciones al momento del hecho. Según relató Villalva, el efectivo “escuchó uno o dos disparos y unos gritos, salió a la calle con el arma” y logró divisar a los sospechosos a poca distancia. Incluso, describió una maniobra llamativa: “Estaban pegando la vuelta como para el lugar donde se había cometido el hecho”.
Ante la voz de alto, los atacantes escaparon. “Emprendieron la fuga y el oficial disparó, pero no les dio alcance”, precisó. En ese marco, el fiscal despejó dudas sobre el origen del disparo que hirió a la joven: “No es de esta persona que intervino, es de los sujetos”.
Respecto a la gravedad del ataque, Villalva evitó conclusiones apresuradas sobre la intencionalidad. “Eso aún no lo podemos dilucidar”, explicó, y subrayó que el testimonio de la víctima será clave cuando su estado de salud lo permita.
Por ahora, la causa está caratulada como “robo agravado por el uso de arma de fuego”, una figura que contempla penas de entre 5 y 15 años de prisión, aunque el propio fiscal advirtió que “esta calificación puede variar” a medida que avance la investigación.
Mientras tanto, la joven permanece internada en estado delicado, con una leve evolución en las últimas horas que mantiene la expectativa médica. En paralelo, la investigación se encamina a una instancia decisiva, donde no se descartan allanamientos ni posibles detenciones en el corto plazo.






