Un sueño que tomó forma: la Banda de Música del Servicio Penitenciario celebra su primer aniversario
A un año de su creación, la Banda de Música del Servicio Penitenciario Provincial celebra un aniversario que representa mucho más que una fecha. El proyecto nació dentro de la propia institución, impulsado por la necesidad de contar con una formación musical propia para acompañar los actos oficiales. Lo que comenzó como una pregunta —por qué el SPP no podía tener su propia banda— terminó convirtiéndose en una realidad construida con capacitación, esfuerzo y compromiso.
Los primeros meses estuvieron marcados por las dificultades de empezar prácticamente desde cero. La falta de instrumentos, capacitadores y una estructura consolidada obligó a gestionar recursos y buscar experiencias en otros servicios penitenciarios del país. En ese proceso fueron fundamentales los aportes de Guillermo Páez y Rafael Vergara, licenciados e integrantes retirados de la Banda de Música de la Policía, quienes colaboraron con la formación del personal. Para el Ayudante Principal Rolando Ortiz, coordinador general, alcanzar las primeras presentaciones después de unos ocho meses de capacitación significó concretar “un sueño cumplido”.
Una de las primeras experiencias que quedó grabada entre los integrantes fue la presentación realizada en la Escuela Juan José Paso de Angaco, donde pudieron compartir la música con los estudiantes. Luego llegó el desafío de participar en el desfile de Sarmiento, junto a formaciones musicales del RIM 22 y Gendarmería Nacional. Detrás de cada actuación hay, además, un esfuerzo que continúa fuera de las tareas habituales del Servicio: ensayos, capacitaciones y horas de estudio que muchas veces significan restar tiempo al descanso y a la familia. “Representar a la institución y hacer lo que uno ama es una de las cosas más lindas”, destacó Ortiz.
La banda también se convirtió en una herramienta para acercar al Servicio Penitenciario a la comunidad. Los aplausos, la sorpresa de los niños y el contacto con personas de distintas edades fueron dando un significado especial a cada presentación. Este 1 de octubre, al cumplirse el primer aniversario, sus integrantes celebran el camino recorrido y una iniciativa que continúa creciendo. Para Ortiz, la experiencia deja además un mensaje para quienes forman parte del proyecto: “Que luchen por sus sueños”.










