Una descompensación del conductor es la principal hipótesis del choque fatal tras la fogata de San Juan
La investigación por el siniestro vial ocurrido durante la noche del miércoles en Capital, que dejó como saldo la muerte de Edgar Aníbal Bravo, de 67 años, avanza con una hipótesis que cobra cada vez más fuerza: el conductor del Chevrolet Onix habría sufrido una descompensación mientras conducía, provocando la pérdida del control del vehículo y el posterior impacto contra un árbol.
Así lo confirmó el fiscal de la UFI de Delitos Especiales, Francisco Pizarro, quien brindó detalles sobre la mecánica del hecho registrado sobre calle Periodistas Argentinos, unos 50 metros al norte de Pedro de Valdivia, en las inmediaciones donde se desarrollaba la tradicional fogata de San Juan Bautista.
Según explicó el funcionario judicial, tanto el Onix como una camioneta Toyota Hilux circulaban en sentido sur-norte por Periodistas Argentinos. La camioneta inició el giro hacia la derecha por Pedro de Valdivia, mientras que el automóvil continuó su marcha, pasó la intersección y terminó impactando violentamente contra un árbol.
El fiscal reveló que la causa cuenta con un video que permitió reconstruir prácticamente toda la secuencia. «El video es contundente. Se observa cómo pasan los vehículos y cómo, en pocos metros, el auto toma velocidad y termina estrellándose contra el árbol», indicó.
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores es que no se encontraron huellas de frenado, sino únicamente marcas de aceleración. «Lo raro es que no hay signos de frenada. Presumimos que el señor Bravo habría tenido una descompensación mientras manejaba y eso habría sido el desencadenante del accidente», sostuvo Pizarro.
Esa versión también fue mencionada por algunas personas que se encontraban en el lugar y por participantes del propio siniestro, quienes manifestaron que el conductor podría haberse descompensado segundos antes del impacto. Sin embargo, el fiscal aclaró que será la autopsia la que determine si efectivamente existió un problema de salud previo al choque.
Respecto de la violencia del impacto, Pizarro reconoció que fue de gran magnitud, aunque remarcó que todavía no puede establecerse si la muerte fue consecuencia exclusiva de las lesiones sufridas o si existió un evento médico previo. «Tenemos que esperar los resultados de la autopsia para determinar si esta persona tuvo algún problema de salud antes del choque», señaló.
En el vehículo viajaban además la esposa de la víctima, quien permanece internada en el Hospital Rawson con politraumatismos, y dos hijos de la pareja, que también fueron trasladados para recibir asistencia médica.
Por otra parte, el conductor de la Toyota Hilux fue sometido al protocolo habitual, incluyendo extracción de sangre para estudios toxicológicos y de alcoholemia, pero no quedó detenido, ya que hasta el momento no existen elementos que justifiquen esa medida procesal. En paralelo, la autopsia de Bravo también incluirá análisis toxicológicos y de alcoholemia para completar la investigación.






