Viento y prevención: El operativo que resguardó a 27.000 personas en la apertura de la FNS
El fuerte temporal del sur, el análisis técnico en tiempo real y un despliegue de más de 750 efectivos marcaron el operativo de la primera jornada.
La primera noche de la Fiesta Nacional del Sol dejó una postal inesperada: mientras el Velódromo y el Estadio mantuvieron su actividad con normalidad, la feria debió ser suspendida por precaución. La decisión se tomó tras la alerta por vientos intensos emitida por la Dirección de Protección Civil y una evaluación inmediata en el predio.
“Suspender la feria fue la única decisión posible para proteger a la gente”, aseguraron desde el área de Seguridad, luego de que se confirmaran ráfagas que podían llegar a los 80 km/h. El secretario de Seguridad, Enrique Delgado, encabezó el operativo en terreno: “Estuvimos desde las 16 hasta las 6 de la mañana monitoreando cada estructura. La prioridad fue garantizar la integridad del público y de todo el personal”.
El operativo desplegó 750 policías en todo el predio, distribuidos en sectores estratégicos para realizar controles, acompañar la circulación del público y supervisar estructuras, carpas y espacios sensibles. A ellos se sumaron equipos de la Dirección de Control Operativo, Protección Civil, Bomberos D-9 y el COE.
Durante el momento de mayor intensidad del viento, Protección Civil y Bomberos realizaron tareas de aseguramiento y evaluación técnica. Se registraron daños en baños químicos, cartelería, pantallas y elementos móviles, situaciones que fueron contenidas rápidamente. “La respuesta fue inmediata. Donde aparecía un riesgo, ahí estábamos”, indicaron desde Bomberos.
Mientras tanto, el COE mantuvo un monitoreo constante de las estructuras principales, lo que permitió que el espectáculo del Velódromo Vicente Chancay se desarrollara sin riesgos: “El show pudo seguir porque las evaluaciones técnicas lo permitieron. Si no, también se suspendía”, señalaron fuentes oficiales.
A partir de la medianoche, el viento comenzó a disminuir y la ventana crítica quedó superada. Las áreas operativas continuaron con vigilancia preventiva hasta el cierre de la jornada, que contó con 27.000 asistentes.
“El objetivo es uno solo: que cada persona vuelva a su casa sana y segura”, sintetizaron desde Seguridad, tras una noche de trabajo que puso a prueba al operativo general de la Fiesta.










