Viernes Santo en Vallecito: Multitudinaria peregrinación reafirmó la devoción a la Difunta Correa
Fe, sacrificio y tradición marcaron una jornada en la que miles de promesantes llegaron desde distintos puntos del país para cumplir sus promesas en uno de los santuarios más convocantes de la región.
El paraje de Vallecito volvió a convertirse este Viernes Santo en el punto de encuentro de una de las expresiones de fe más profundas y multitudinarias del país. Desde las primeras horas de la jornada —e incluso desde el día previo— miles de promesantes arribaron al santuario de la Difunta Correa para renovar su devoción y cumplir promesas en un clima atravesado por el sacrificio y la tradición.
La postal fue la de todos los años, pero siempre impactante: rutas colmadas de caminantes y ciclistas, familias enteras instaladas en carpas y gazebos, y el infaltable ritual del asado compartido como parte de una vigilia que combina lo espiritual con lo comunitario.
El esfuerzo físico volvió a ser uno de los ejes centrales de la peregrinación. Muchos fieles eligieron recorrer largos kilómetros a pie, mientras que otros protagonizaron escenas cargadas de simbolismo en las escalinatas del santuario, ascendiendo de rodillas o incluso de espaldas como muestra de agradecimiento o pedido.
En las zonas habilitadas, más de una treintena de campamentos improvisados le dieron forma a un paisaje atravesado por historias de fe, promesas cumplidas y relatos de milagros que se transmiten de generación en generación.
A pesar de la masiva concurrencia, predominó un clima de respeto y recogimiento, consolidando una vez más a la Difunta Correa como uno de los principales centros de devoción popular del país, capaz de convocar a miles de personas unidas por una misma creencia.
La jornada dejó en claro que, más allá del paso del tiempo, la figura de Deolinda Correa sigue vigente en el corazón de los creyentes, movilizando año tras año a quienes llegan a Vallecito en busca de fe, agradecimiento y esperanza.






