Villa Krause busca ordenarse: Arrancó el plan vial y desde mayo habrá multas de hasta $1 millón
El corazón comercial de Rawson empezó a transitar un cambio que apunta a ponerle freno al caos vehicular que, según reconocen desde el propio municipio, se volvió parte de la postal cotidiana. Con una etapa inicial de concientización ya en marcha, el ordenamiento del tránsito en Villa Krause avanza con un objetivo claro: mejorar la circulación sin afectar el movimiento económico de la zona.
“El 70% de los vecinos decía que el tránsito era el mayor problema y estaba descontrolado”, sostuvo el secretario de Gobierno, Sebastián Cherino, al explicar el origen del plan. El diagnóstico no surge solo de una mirada técnica, sino también de una encuesta realizada en el cuadrante céntrico —entre calles Mendoza, Torino, Quiroga y el entorno de la plaza— donde además “el 92% respondió que era urgente avanzar con medidas de ordenamiento”.
Lejos de plantear un esquema abrupto, el municipio decidió avanzar por etapas. Durante estas primeras dos semanas, la apuesta está puesta en informar y advertir. “Esta es una etapa de concientización, donde dejamos un aviso preventivo en los vehículos en infracción”, explicó el funcionario. Sin embargo, la flexibilidad tiene fecha de vencimiento: a partir de mayo comenzarán a aplicarse sanciones económicas y controles más estrictos.
Y no serán leves. “Las multas van de 100 a 1.000 UTL, es decir, entre 100 mil y 1 millón de pesos, dependiendo de la reincidencia”, detalló Cherino, quien además anticipó que el operativo incluirá el uso de grúa. “Hay casos de conductores con 14 infracciones, ahí tenemos que ser firmes y hacer cumplir la ley”, remarcó.
El eje principal del plan no es recaudar, sino ordenar. Por eso, una de las primeras medidas apunta a eliminar prácticas habituales pero irregulares. “No se va a permitir estacionar del lado izquierdo en calles de un solo sentido, ni alrededor de la plaza principal”, señaló el funcionario. En paralelo, se avanzó con señalización horizontal —amarillo donde no se puede estacionar y blanco donde sí— y se sumarán espacios específicos para carga, descarga y ascenso de pasajeros.
El desafío, admiten, no es solo operativo sino cultural. “Esto necesita del compromiso de todos, no alcanza solo con el control”, planteó Cherino. En ese sentido, destacó que incluso los feriantes y comerciantes comenzaron a acompañar la iniciativa, entendiendo que el desorden también termina afectando la actividad.
Mientras tanto, el municipio ya proyecta los próximos pasos. El estacionamiento controlado aparece en el horizonte, aunque dependerá de cómo impacte esta primera etapa. “Queremos evaluar si este camino funciona y si el vecino lo valora positivamente antes de avanzar”, explicó.
Con más señalización, controles progresivos y la promesa de una ciudad más ordenada, Villa Krause inicia una transformación que pone a prueba no solo la planificación oficial, sino también la conducta de quienes transitan a diario por uno de los puntos más movidos del departamento.






