Violento robo a un empresario sanjuanino: lo habría entregado una banda, le dispararon y le gatillaron en la cabeza
El empresario chimbero cuyas iniciales son J. U. un importante contratista vinculado a Naturgy, fue víctima este miércoles de un brutal ataque que la Policía ya investiga como un posible caso de entrega. El hecho ocurrió cerca de las 14 horas en inmediaciones de Ruta 40 y calle Oro, cuando una banda lo abordó con la intención de robarle.
Según relataron testigos que estuvieron en la escena, el empresario circulaba junto a sus hijas cuando fue interceptado por los delincuentes. “La prioridad era él. Lo abordaron directo a él, fue una banda, no fue algo al voleo”, contó un allegado que presenció la llegada de la Policía.
Durante el ataque, el empresario recibió un impacto de bala en el brazo. A pesar de la herida, logró mantenerse consciente y decidió trasladarse por sus propios medios al hospital. Pero lo más grave —y lo que marca el nivel de violencia del hecho— fue que uno de los asaltantes le gatilló en la cabeza, aunque el disparo no salió. “Le apuntaron a matar. Le gatillaron en la cabeza y no salió el tiro”, confirmaron fuentes que estuvieron en el lugar.
La hipótesis que más fuerza tomó entre los investigadores es la de una entrega previa, ya que la banda habría tenido información detallada sobre los movimientos del empresario. “Lo venían siguiendo, y aparentemente lo habrían entregado”, dijo una fuente cercana a la víctima.
Apenas se confirmó que se trataba del mismo que trabaja como subcontratista de Naturgy y dueño de una distribuidora, se produjo un amplio despliegue policial en la zona. Patrulleros, Criminalística y el fiscal de turno llegaron al sitio para iniciar las pericias y relevar testimonios.
El empresario, conocido en Chimbas y con actividad permanente en el sector energético, se recupera de la herida en el brazo mientras avanza la investigación para determinar quiénes integraban la banda, cómo se organizó el ataque y si efectivamente hubo alguien que lo marcó para ser asaltado.
La Policía trabaja ahora con cámaras y rastreo de movimientos previos, ya que la violencia del ataque y el intento de ejecución fallida indican que no fue un hecho improvisado.






