“La eutanasia es un atentado a la condición humana”: La dura postura del padre Juan José García sobre el proyecto que se debate en Argentina
El sacerdote sanjuanino cuestionó con firmeza la iniciativa que busca regular la muerte asistida. Defendió el rol del médico como “sanador”, afirmó que la vida es un “don que no se puede disponer” y calificó la ley del aborto como “un mamarracho jurídico”.
El debate sobre la regulación de la eutanasia volvió a encender posiciones en todo el país, y San Juan no quedó al margen. En diálogo con este medio, el padre Juan José García, uno de los referentes de la Iglesia local, expresó una postura categórica y cargada de definiciones sobre el proyecto que se discute en el Congreso.
“La muerte provocada por sí mismo, y peor todavía con el auxilio del médico, constituye un atentado a la condición humana”, afirmó sin rodeos. Para el sacerdote, el punto central del rechazo eclesiástico está en el rol del profesional de la salud: “La misión del médico es curar. Así como el juez nace para dictar sentencia, el filósofo para pensar y el político para administrar, el médico tiene como finalidad el acto terapéutico. No puede poner su saber al servicio de una muerte autoinfligida”.
García sostuvo que muchos pedidos de eutanasia pueden surgir de momentos de extrema fragilidad emocional: “He escuchado a personas gritar que quieren morir porque el dolor no se termina, pero la medicina ha avanzado muchísimo. Hay quienes después agradecen mil veces no haber sido escuchados en ese momento de desesperación”.
También marcó que detrás del deseo de morir puede haber “un grito más profundo”, ligado a angustias, soledad o tratamientos prolongados. “En condiciones subjetivas muy frágiles se pueden pedir cosas de las que uno después se arrepiente”, advirtió.
La vida como un don que no se puede disponer
Consultado sobre si una persona tiene derecho a decidir sobre su propia vida, el sacerdote fue contundente:
“Uno se descubre en la vida como un don. Somos administradores de ese don, no dueños absolutos para decidir cuándo termina”. Y reforzó: “Por eso también estamos totalmente en contra de la pena de muerte. El fin de la vida humana no está en posesión de la persona”.
El religioso aseguró que la medicina del dolor y los analgésicos han avanzado lo suficiente como para evitar sufrimientos extremos: “No es como antiguamente. Hoy existen recursos que permiten que una persona no esté en un estado de sufrimiento insoportable”.
Críticas al aborto y advertencia legal
En un tramo caliente de la entrevista, García comparó el debate actual con la legalización del aborto.
“La ley de aborto, así como existe en Argentina, es un mamarracho jurídico. Es anticonstitucional e inmoral”, afirmó.
También cuestionó el planteo de algunos sectores médicos que piden seguridad jurídica en caso de aprobarse la eutanasia: “Al médico no le corresponde decidir cómo comienza la vida ni cómo termina. Necesita argumentos filosóficos y jurídicos que completen su formación. La dignidad de la vida humana es intangible”.
Incluso deslizó un ejemplo extremo para ilustrar posibles riesgos:
“Imagínese que alguien esté casado con una mujer rica y quiera la eutanasia de esa mujer porque hereda todo. Hay un sinnúmero de escenarios en los que la eutanasia podría abrir puertas peligrosas”.
Entre el dolor y la fe
El sacerdote reconoció que muchas personas con enfermedades terminales le han expresado el deseo de morir, pero también recordó otro perfil de pacientes: “Hay quienes dicen ‘ofrezco este dolor por un ser querido, por una causa, por mi propia redención’. Nadie quiere sufrir, pero para eso existe la medicina del dolor”.
Al despedirse, el padre García insistió en que su intención no es herir sensibilidades, pero sí hablar con claridad:
“Tenemos que decir las verdades como son para pensarlas con lucidez.”






