Otra vez Mogna quedó incomunicada tras una fuerte creciente
Una intensa tormenta registrada en la mañana de este sábado volvió a dejar en evidencia una problemática histórica en Mogna. La bajada de la creciente anegó los accesos al pueblo, aisló por completo a la comunidad y complicó nuevamente la provisión de agua potable.
Según relataron vecinos de la zona, la lluvia comenzó cerca de las 7 de la mañana y, en cuestión de minutos, el agua avanzó sobre los caminos. La crecida de los ríos volvió intransitable el único acceso terrestre, dejando al pueblo incomunicado durante varias horas.
Aislados, como tantas otras veces
La situación no es nueva para los habitantes de Mogna. Cada episodio de lluvias intensas revive el mismo escenario: caminos cubiertos de agua, vehículos varados y la imposibilidad de entrar o salir del pueblo. Incluso, durante la mañana se registró el caso de una camioneta que quedó atascada al intentar cruzar la creciente.
“Es algo que venimos padeciendo desde siempre. Cada vez que crecen los ríos, quedamos aislados. Hace años que pedimos obras, especialmente puentes, pero seguimos igual”, expresó una vecina con resignación.
Sin agua potable y con preocupación
Al aislamiento se sumó otro problema clave: la interrupción del suministro de agua potable. La creciente arrasó con los tapones de tierra que se utilizan de manera precaria para desviar el agua hacia los canales, dejando a gran parte de la comunidad sin servicio.
“Otra vez nos quedamos sin agua. La creciente se llevó todo y volvemos a empezar de cero”, relataron los vecinos, quienes remarcaron que esta situación se repite cada verano.
Mogna pertenece al departamento Jáchal, una de las zonas que suele verse afectada por fenómenos climáticos intensos. Mientras el agua baja y los accesos comienzan a normalizarse, la comunidad vuelve a reclamar soluciones estructurales que eviten que cada tormenta se transforme en una emergencia.







