San Juan anticipa la cosecha con un plan financiero clave
El Gobierno de San Juan puso en marcha un ambicioso plan de asistencia financiera destinado a fortalecer al sector agroindustrial de la provincia, con foco específico en la cosecha y elaboración 2026. La iniciativa, impulsada por el gobernador Marcelo Orrego, contempla un paquete de herramientas por $11.000 millones y tasas subsidiadas que se ubican muy por debajo de las condiciones actuales del mercado financiero.
Anticipación como eje central de la política productiva
El ministro de Producción, Gustavo Fernández, explicó que uno de los principales diferenciales del plan es su implementación anticipada, antes del inicio del calendario de cosechas. El objetivo es garantizar que los productores puedan levantar su producción y que los establecimientos elaboradores estén en condiciones de recibirla.
En ese sentido, remarcó que el contexto que atraviesa la industria vitivinícola no es exclusivo de la provincia ni del país, sino que responde a una coyuntura internacional compleja, lo que vuelve indispensable el acompañamiento del Estado.
Créditos accesibles y tasas muy por debajo del mercado
El esquema contempla líneas de financiamiento orientadas al capital de trabajo, con un plazo total de 12 meses, que incluyen cuatro meses de gracia y ocho cuotas para la devolución del capital. Las tasas finales oscilan entre el 15% y el 23,5%, frente a un mercado que actualmente ofrece créditos con intereses que superan el 45%.
El Banco San Juan concentra la mayor parte del fondeo, con $7.000 millones disponibles. En ese marco, los productores agrícolas podrán acceder a créditos de hasta $60 millones, mientras que los establecimientos elaboradores contarán con líneas de hasta $400 millones. Además, la Agencia Calidad San Juan asistirá a pequeños productores de hasta 30 hectáreas, con montos de hasta $12 millones, y Fiduciaria San Juan ofrecerá herramientas específicas para la adquisición de insumos.
Insumos clave y sostenimiento de la actividad industrial
El plan no solo apunta al levantamiento de la cosecha, sino también a garantizar el funcionamiento de la industria agroalimentaria. Se incluyen líneas para la compra de fertilizantes, productos fitosanitarios y otros insumos esenciales para la elaboración, especialmente en sectores como la vitivinicultura y la producción de mosto, donde ciertos insumos químicos tienen costos elevados y mercados concentrados.
De esta manera, el Gobierno provincial busca evitar cuellos de botella en la recepción de la producción primaria y asegurar que la cosecha tenga destino industrial.
Financiamiento del consumo eléctrico estacional
Otro de los ejes del programa es el financiamiento de los altos consumos eléctricos estacionales que enfrentan las empresas agroindustriales durante los meses de mayor actividad. A través del Fondo Compensador de Tarifas, la Provincia destinará aproximadamente $1.100 millones para permitir que bodegas, almazaras y fábricas agroalimentarias puedan abonar sus facturas eléctricas en hasta seis cuotas.
Este esquema apunta a aliviar uno de los principales costos operativos de la industria durante la temporada alta y a sostener niveles de actividad y empleo.
Un sector estratégico para la economía sanjuanina
Fernández subrayó que la medida impacta sobre una cadena productiva central para la economía provincial. Según datos oficiales, el 45% de las empresas industriales de San Juan pertenecen al rubro alimentos y bebidas, en su mayoría vinculadas a la transformación de la producción agrícola local.
De esta forma, el plan busca asistir tanto al sector primario como al principal entramado industrial de la provincia, sosteniendo empleo formal y actividad económica en un contexto adverso.
Balance del 2025 y expectativas para el próximo año
Al realizar un balance del año, el ministro definió al 2025 como un período de “supervivencia”, marcado por altas tasas de interés y dificultades para el acceso al financiamiento. No obstante, se mostró optimista de cara a 2026, con señales de mayor estabilidad macroeconómica, reducción del riesgo país y mejores condiciones para impulsar el crédito productivo.
En ese marco, anticipó que el Ministerio de Producción continuará profundizando herramientas financieras y avanzará en políticas de reconversión productiva.
Reconversión del riego y mejora de la productividad
Uno de los desafíos centrales será ampliar el uso de sistemas de riego asistido, principalmente por goteo. Actualmente, solo entre el 40% y 45% de las hectáreas cultivadas cuentan con sistemas eficientes, mientras que el resto mantiene métodos tradicionales de alto consumo de agua.
La reconversión permitirá optimizar el uso del recurso hídrico y mejorar la productividad, ya que estos sistemas posibilitan incorporar fertilización y sanidad de cultivos junto con el riego, fortaleciendo la competitividad del sector agrícola en el mediano y largo plazo.






