El tiempo - Tutiempo.net

Seleccionar página

Aparecieron en la Catedral reliquias de la cruz de Cristo perdidas desde 1944

Aparecieron en la Catedral reliquias de la cruz de Cristo perdidas desde 1944
Anuncio
Compartir:

Un hallazgo inesperado volvió a poner en valor una pieza histórica de la fe sanjuanina. Durante tareas de limpieza en un sector de la Catedral aparecieron reliquias de la cruz de Jesucristo que se creían perdidas desde el terremoto de 1944.

El párroco de la Catedral, padre Andrés Rivero, explicó que se trata de astillas de la cruz en la que, según la tradición cristiana, fue crucificado Cristo, una reliquia que había llegado a San Juan a comienzos del siglo XX tras un pedido del prócer sanjuanino Fray Justo Santa María de Oro.

“Cuando se crea la diócesis de Cuyo, Fray Justo Santa María de Oro escribe a la Santa Sede pidiendo una reliquia, nada más ni nada menos que un pedacito de la cruz en la que Cristo entregó su vida”, relató el sacerdote.

El pedido se concretó décadas después. “Las reliquias llegan en 1908 y fueron recibidas con mucho entusiasmo por los sanjuaninos. En ese momento presidían el altar de la Catedral”, explicó.

Perdidas tras el terremoto

El rastro del relicario se perdió luego del devastador terremoto de 1944, que destruyó gran parte de la ciudad y obligó a demoler la antigua Catedral.

“Después del terremoto la Catedral quedó fuertemente herida y allí perdimos el registro de ese relicario con las astillas de la cruz de Cristo”, recordó Rivero.

Durante décadas se creyó que la pieza se había perdido definitivamente.

El hallazgo inesperado

La reliquia apareció a fines del año pasado durante una limpieza en una sacristía.

“Había un mueble tipo torno que con los años había quedado trabado. Cuando lo hicieron girar apareció el relicario guardado en el armario”, contó el sacerdote.

Según explicó, creen que las reliquias fueron resguardadas tras el terremoto para evitar que se perdieran.

“Seguramente, en medio de esos días tan difíciles, alguien pidió que las guardaran. Y allí quedaron desde 1944 hasta finales del año pasado”, señaló.

Tras el hallazgo, la Iglesia revisó documentos históricos que confirmaron su autenticidad.

“Encontramos el pedido de Santa María de Oro y la ‘auténtica’, el documento que certifica que estas astillas pertenecen a la cruz que se venera en Roma”, explicó Rivero.

Un símbolo de fe

Las reliquias ya fueron trasladadas nuevamente a la Catedral y podrán ser veneradas por los fieles.

“Las reliquias son signos sagrados que nos remiten a algo mucho más grande. No veneramos dos astillas de madera, sino al que en esas maderas entregó la vida por la humanidad”, expresó el sacerdote.

Durante la Cuaresma serán expuestas en las misas de los viernes y, tras Semana Santa, quedarán entronizadas de manera permanente en una capilla detrás del altar principal de la Catedral.

Compartir:
Anuncio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *