Sintió temor por su integridad física”: Investigan una denuncia por amenazas contra el intendente José Castro
El fiscal de la UFI Genérica, Adrián Rivero, confirmó que la Justicia inició una investigación a partir de una denuncia presentada el viernes en la comisaría de Angaco contra el intendente José Castro. El denunciante es Andrés Olivera, quien manifestó haber sido amedrentado durante una audiencia judicial.
Según explicó el fiscal, el hecho ocurrió en el Palacio de Tribunales, en el marco de una audiencia vinculada a otra causa en investigación.
“El viernes radicó la denuncia en la comisaría de Angaco el señor Olivera, entendiendo que había presenciado la audiencia que se estaba desarrollando y que el señor Castro se había acercado, lo había saludado manifestándole que se cuidara”, relató Rivero.
De acuerdo con la presentación, esa frase fue interpretada por el denunciante como una amenaza.
“Él manifestó que sintió un amedrentamiento y miedo, en función de que no era la primera vez que había pasado por una situación similar, por lo cual señala que teme por su integridad física”, detalló el fiscal.
Cómo se originó la denuncia
Rivero indicó que Olivera no declaró haber participado formalmente de la audiencia como testigo, sino que se encontraba presenciando el proceso.
“Lo que él manifiesta en la denuncia es que estaba presenciando la audiencia. No hace mención de ser testigo, sino que estaba en el Palacio de Tribunales, más precisamente en la sala donde se desarrollaba la audiencia”, explicó.
Además, el denunciante señaló que actualmente se desempeña como vicepresidente del Concejo Deliberante de Angaco, dato que será verificado durante la investigación.
“Es lo que él manifestó en la denuncia. Nosotros vamos a mandar distintos oficios para determinar su función dentro del marco de la investigación”, señaló Rivero.
Una frase y distintas interpretaciones
El fiscal también explicó que el sentido de la frase mencionada en la denuncia puede tener interpretaciones diferentes según el contexto y la percepción de cada persona.
“Son interpretaciones subjetivas que cada uno lo va a interpretar en la medida de su vivencia o de su psiquis. Cada uno lo interpreta en forma diferente”, sostuvo.
Por ese motivo, una de las primeras medidas que se evalúan es la realización de una pericia psicológica.
“Lo primero es ver el grado de intimidación o de amedrentamiento que logró el denunciado sobre el denunciante. Eso lo va a determinar una persona técnica, un psicólogo”, indicó.
Investigación en etapa inicial
Rivero remarcó que la causa se encuentra en una etapa muy incipiente y que aún resta reunir elementos para determinar si existió o no un delito.
“La denuncia fue radicada la semana pasada, el día viernes, por lo que estamos esperando que se fije fecha para que se practique la pericia psicológica y, en función de ello, determinar qué otros pasos se van a seguir”, explicó.
Hasta el momento, la denuncia no menciona testigos del supuesto episodio.
“La denuncia no hace mención a testigos. Habría sido un cara a cara”, precisó.
La posible calificación del delito
En cuanto a la carátula de la causa, el fiscal aclaró que se trata de una calificación provisoria.
“Recordemos que es una calificación provisoria. En este caso él habla de un amedrentamiento y es lo que hemos tomado como base para la misma”, dijo.
En principio, el hecho podría encuadrarse como una amenaza simple, cuya pena prevista en el Código Penal es relativamente baja.
“El delito de amenaza varía si es una amenaza simple o agravada. En principio sería una amenaza simple. La pena va de un mes a un año”, explicó Rivero.
El fiscal agregó que, dependiendo del avance de la investigación, el Ministerio Público podría desestimar la acción penal o formalizar la investigación preparatoria.
“De acuerdo al nuevo Código Procesal Penal, el fiscal tiene la facultad de desestimar la acción penal o pedir la formalización de la investigación penal preparatoria, según los elementos de convicción que surjan”, concluyó.






