Calingasta salió a respaldar la ley de desarrollo minero y rechazó que se elimine la prioridad para los departamentos productores
El dirigente de CASEMICA y presidente de la Cámara Minera de Calingasta, Alfredo Amin, expresó un fuerte respaldo al proyecto de Ley de Desarrollo de Proveedores Mineros que impulsa el Gobierno provincial y pidió a la Legislatura que avance con rapidez en su tratamiento. Según sostuvo, la norma es clave para garantizar la participación de empresas sanjuaninas frente al avance de grandes compañías extranjeras que cuentan con respaldo estatal y condiciones de competencia difíciles de igualar.
Durante una entrevista radial, Amin advirtió que sin una legislación que proteja al empresariado local podrían repetirse situaciones como las que, según señaló, se observan actualmente en proyectos mineros donde empresas extranjeras terminan concentrando contratos y desplazando a proveedores de la provincia. “Si no se trata algo que le dé cobertura al empresariado local, vamos a tener lo mismo que sucede en Vicuña con una empresa china. No vamos a poder competir jamás con empresas de afuera subsidiadas por sus estados”, afirmó.
El dirigente también planteó que existen algunos puntos que deberían analizarse para evitar contradicciones entre la futura ley provincial y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En ese sentido, mencionó dudas respecto de los porcentajes de participación exigidos para proveedores locales y consideró que sería conveniente despejar cualquier “gris” normativo antes de la aprobación definitiva.
Amin se diferenció además de quienes plantean que el beneficio del compre local debe aplicarse de manera uniforme en toda la provincia. Por el contrario, defendió que los departamentos donde se encuentran los yacimientos tengan prioridad, al considerar que son las comunidades que conviven directamente con la actividad extractiva. “He visto crecer y decrecer a Calingasta según haya o no movimiento económico. Alentar el crecimiento de Calingasta, Iglesia o Jáchal me parece muy bien”, sostuvo.
El referente minero argumentó que la actividad debe dejar un impacto concreto en los territorios donde se desarrolla y cuestionó a proveedores que obtienen ganancias en los departamentos mineros pero realizan sus inversiones en otras provincias o incluso en el exterior. “No solamente hay que sacar la ganancia, también hay que hacerse partícipes del crecimiento del departamento”, remarcó.
Para respaldar su postura, recordó su experiencia durante la operación de la mina Casposo. Contó que mientras algunas empresas concentraban gran parte de los contratos, apenas generaban tres puestos de trabajo para vecinos de Calingasta. En contraste, señaló que su empresa comenzó con apenas tres personas vinculadas a la actividad y hoy emplea a más de 200 trabajadores, de los cuales alrededor de 170 son calingastinos. “Esa es la diferencia entre que la riqueza quede en el departamento o se vaya afuera”, concluyó.







