Críticas sin filtro y disculpas a medias: El caso del influencer que apuntó contra el turismo en Iglesia
Lo que comenzó como una opinión liviana en redes terminó convirtiéndose en una polémica que afectó directamente a trabajadores del sector turístico en el departamento Iglesia. El influencer sanjuanino Juanchi Femenía publicó un video en el que cuestionó el rol de la Secretaría de Turismo local y propuso que la gestión turística quede en manos privadas. Tras la repercusión negativa, borró el video, pidió disculpas y luego salió a justificarse en una entrevista radial con el periodista Juan Pereyra, donde habló de “aprietes” mediáticos, aunque no pudo sostener ni probar esa acusación.
En su primer video, Femenía aseguró que el 95% de la información sobre actividades turísticas en Rodeo se la proporcionaron actores privados, y solo un 5% provenía de la Secretaría de Turismo. Basado en esa percepción, sugirió que el área pública directamente “se desintegre”. Una afirmación temeraria que, sin chequear datos ni medir consecuencias, golpeó de lleno a quienes trabajan diariamente en la promoción turística desde el Estado.
La publicación se viralizó rápidamente. Algunos usuarios lo apoyaron, pero muchos otros le señalaron la liviandad de sus dichos y el perjuicio que podían generar. En respuesta, Femenía subió otro video, esta vez pidiendo disculpas: “Hablé en caliente. Les pido disculpas a los que se sintieron afectados”, dijo, en un tono informal, sin retractarse de fondo.
Pero la historia no terminó allí. Días más tarde, pidió salir al aire en el programa del periodista Juan Pereyra para “aclarar” lo sucedido. En esa entrevista, se mostró molesto con la difusión de sus propias palabras: “Me apretaron por todos los diarios”, sostuvo, aunque cuando se le pidió precisiones, reconoció que no recibió llamados ni amenazas, y que los supuestos “aprietes” fueron, en realidad, la réplica de sus dichos por parte de medios y periodistas.
Pereyra fue claro en su postura: defendió el derecho de Femenía a opinar, pero le remarcó que si decía la verdad, no debía pedir disculpas. “Cuando uno va con la verdad, no pide disculpas, se la banca”, le dijo al aire. A lo largo de la entrevista, el influencer evitó profundizar y terminó reafirmando que sus comentarios eran “una opinión personal”.
El caso deja expuesto un fenómeno que crece al ritmo de las redes: influencers que opinan con ligereza, sin chequear ni medir el alcance de sus palabras, y luego retroceden cuando la repercusión les resulta incómoda. El problema no es solo el video, sino el impacto que puede generar sobre sectores que sostienen la actividad turística con esfuerzo real, especialmente en municipios alejados donde cada visitante cuenta.
Mientras Juanchi Femenía se desdice, pide disculpas y denuncia presiones que no logra fundamentar, el personal de la Secretaría de Turismo de Iglesia sigue trabajando en silencio, ahora también lidiando con las consecuencias de una crítica injusta que ganó más visibilidad que muchas de sus propias acciones.






