De San Juan al fútbol peruano: Inversión millonaria por Cantero
El mercado de pases en el fútbol sudamericano volvió a tener acento sanjuanino. Alianza Lima decidió ejecutar una de las operaciones más importantes de su planificación deportiva y compró gran parte del pase de Alan Cantero, atacante nacido en San Juan que se afianzó como una de las piezas más confiables del equipo peruano.
El club de La Victoria, recordado en Argentina por haber dejado afuera a Boca Juniors en la fase preliminar de la Copa Libertadores, atraviesa una etapa de reconstrucción con un objetivo claro: volver a ser campeón y frenar la hegemonía de su clásico rival, Universitario. En ese contexto, la dirigencia decidió apostar fuerte por la continuidad del sanjuanino.
Según trascendió en medios especializados, Alianza Lima adquirió el 80% del pase, que pertenecía a Godoy Cruz, a cambio de una cifra cercana a los 600 mil dólares, una inversión que marca la confianza plena en el rendimiento del jugador. El acuerdo incluye, además, un contrato por tres temporadas, con mejora salarial.
De refuerzo silencioso a pieza clave
Cantero llegó al fútbol peruano sin grandes titulares, pero con el correr de los partidos se transformó en una alternativa constante para los entrenadores. Su principal virtud fue la polifuncionalidad ofensiva: actuó como interno, mediapunta, extremo, segundo delantero e incluso como referencia de área cuando el equipo lo necesitó.
Las lesiones le impidieron sostener continuidad absoluta, aunque cada vez que estuvo disponible respondió con rendimiento. En total disputó 27 encuentros oficiales, entre la Liga 1 y torneos internacionales, con cinco goles y tres asistencias, destacándose un doblete en competencia continental que terminó de consolidar su imagen ante los hinchas.
Lo que viene
Con esta operación cerrada, el flamante entrenador Pablo Guede suma una carta importante para el armado ofensivo del equipo de cara a una temporada exigente, que incluirá el torneo local y la fase previa de la Copa Libertadores. Cantero deberá competir por minutos con refuerzos recientes y con nombres de peso, entre ellos el histórico Paolo Guerrero, quien transita el tramo final de su carrera.
Para el sanjuanino, la compra de su pase representa algo más que un contrato: es la confirmación de que su recorrido, lejos de casa, dio frutos y que su nombre ya quedó instalado en una de las camisetas más pesadas del fútbol peruano.






