Desde octubre, Pocito controlará los semáforos con cámaras y multas de hasta $2,5 millones
Pocito pondrá en marcha desde el 1 de octubre un sistema de monitoreo destinado a detectar infracciones de tránsito mediante cámaras, con especial atención a los cruces de semáforos en rojo. El esquema contempla 10 puntos de control y forma parte de un plan más amplio de ordenamiento vial que también incluye el estacionamiento, las sendas peatonales, las paradas de colectivos y los espacios destinados a carga y descarga.
El juez de Faltas del departamento, Sergio Martín Escamilla, explicó que las cámaras funcionarán de manera permanente, pero que ninguna infracción será sancionada automáticamente. El sistema detectará la maniobra, identificará el dominio y generará registros fotográficos y audiovisuales, pero posteriormente una persona capacitada deberá verificar cada caso. También se analizarán situaciones particulares, como cuando un vehículo ingresa al cruce con luz verde y el semáforo cambia mientras ya se encuentra atravesándolo. Una vez labrada el acta, el presunto infractor podrá realizar su descargo ante el Juzgado de Faltas.
Las primeras mediciones realizadas durante las pruebas encendieron una señal de alerta: en los 10 puntos monitoreados se detectaron alrededor de 48 cruces con luz roja por día. También aparecieron otras conductas frecuentes, como giros en U, vehículos detenidos sobre sendas peatonales, ocupación de paradas de colectivos y estacionamiento indebido en sectores destinados a carga y descarga. El corredor de Ruta 40 concentra especial preocupación por el volumen de tránsito y por maniobras de vehículos pesados que, de acuerdo con las observaciones realizadas durante las pruebas, circulan a velocidades elevadas y generan un riesgo mayor para motociclistas, ciclistas y peatones.
Las multas por infracciones graves, entre ellas el cruce con semáforo en rojo, actualmente van desde los $250.000 hasta los $2,5 millones, de acuerdo con la normativa vigente, y también puede contemplarse la inhabilitación para conducir por períodos de entre 15 días y un año. El sistema prevé además el pago voluntario para determinados casos y la posibilidad de presentar un descargo antes de que una sanción quede firme. La implementación se da en un contexto de fuerte crecimiento demográfico y urbano del departamento, que incrementó considerablemente su circulación durante las últimas décadas y suma cada vez más actividad industrial hacia el sur.






