Tiene 13 años, vive en la calle y el Estado evalúa denunciar a su familia por abandono
El caso de un adolescente en situación de calle en Chimbas expone una falla crítica del sistema de protección. El menor consume sustancias, rechaza la asistencia y no tiene adultos que se hagan cargo.
La historia de un chico de apenas 13 años que vive en la calle en Chimbas volvió a encender las alarmas. Vecinos y automovilistas lo ven a diario en esquinas transitadas, limpiando vidrios o pidiendo dinero, en una situación que —según confirmaron desde el municipio— lleva años sin poder resolverse.
La secretaria de Desarrollo Social, Mónica Ramos, reconoció que el caso “es muy difícil” y que, pese a múltiples intervenciones del Estado, el adolescente continúa fuera de todo sistema de contención.
“El chico ha tenido intervenciones del sistema de niñez provincial y municipal, pero no hay familiares que quieran hacerse cargo. Ni su madre ni su abuela lo sostienen”, explicó.
Una historia de abandono y consumo
Según detalló la funcionaria, el menor presenta consumo problemático de sustancias, lo que agrava aún más su situación. A esto se suma la falta de un adulto responsable que acompañe cualquier proceso de recuperación.
“Es un chico muy inteligente, muy educado, pero está en la calle. Cuando los equipos van a buscarlo, se escapa. No hay forma de contenerlo sin su voluntad ni sin un adulto que se haga cargo”, sostuvo.
El adolescente ya pasó por distintas instancias: estuvo bajo el cuidado de su abuela, fue derivado a instituciones e incluso se activaron dispositivos de asistencia, pero siempre termina regresando a la calle.
Una limitación legal que complica la intervención
Desde el municipio explicaron que uno de los principales obstáculos es el marco legal vigente. Sin la participación de los padres o tutores, el Estado tiene serias limitaciones para intervenir de manera efectiva.
“No podemos actuar sin la autorización de quienes tienen la patria potestad. Y ellos no quieren iniciar procesos judiciales ni acompañar las medidas”, indicó Ramos.
Además, remarcó que la ley actual no permite una internación obligatoria en estos casos, lo que deja al menor en una situación de extrema vulnerabilidad.
El Estado evalúa denunciar por abandono
Frente a este escenario, el municipio analiza avanzar con una medida inédita: denunciar a la familia del menor por abandono de persona.
“Es la última herramienta que tenemos para obligar a los adultos a hacerse cargo o permitir una intervención más profunda del Estado”, confirmó la funcionaria.
El equipo técnico ya trabaja sobre esa posibilidad, que podría marcar un precedente en casos similares dentro del departamento.
Un caso que preocupa y se repite a la vista de todos
El adolescente suele ser visto en zonas como Tucumán y Rodríguez, o Mendoza y Neuquén. Su presencia es constante y visible, lo que genera preocupación entre vecinos.
“Todos lo vemos, todos nos preocupamos, pero el problema sigue ahí. Y si no se actúa, esto puede terminar en una tragedia”, advirtió el conductor radial durante la entrevista.
Mientras tanto, desde Desarrollo Social reiteraron que cualquier persona que detecte la situación debe dar aviso a la línea 102, aunque reconocen que las intervenciones muchas veces no logran resultados duraderos.
Una vida en riesgo
El caso deja al descubierto una falla estructural: un menor en situación de consumo, sin familia que lo contenga y con un Estado limitado por la ley.
“Es una vida que hay que rescatar”, resumió Ramos.
La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo más podrá sostenerse esta situación sin consecuencias más graves.






