Eduardo Cabello anticipó que puede dar un paso al costado tras 18 años en la CGT: “Creo que tiene que haber gente nueva”
En medio del debate por la reforma laboral y con el sindicalismo en estado de alerta, Eduardo Cabello sorprendió al abrir un capítulo interno: su continuidad al frente de la CGT San Juan. El secretario general confirmó que el mandato se cumple en marzo y dejó en claro que la idea es avanzar hacia un recambio, aunque con una condición: que el movimiento obrero logre sostener la unidad y aparezcan dirigentes dispuestos a asumir la responsabilidad.
“Debería ser, porque cumplimos creo que en marzo y de ahí vamos a establecer…”, señaló Cabello, al ser consultado sobre si se trata de su último año. Luego, reforzó la idea de alternancia: “Yo tengo ya varios años ahí… creo que tiene que haber gente nueva que venga”.
Recambio, alternancia y un límite: “Si mañana nadie quiere hacer lo que hacemos…”
Lejos de plantearlo como una retirada abrupta, Cabello describió su postura como un proceso que dependerá del escenario interno y de la disponibilidad de otros dirigentes.
“La idea es que haya una modificación, que puedan venir otros compañeros… estaremos juntos todos acompañando, unidos ahí”, afirmó, dejando entrever que estaría dispuesto a acompañar desde otro rol.
Sin embargo, reconoció el principal obstáculo para concretar el recambio: la falta de voluntad para asumir conducción. “Yo le he dicho que yo lo voy a hacer. El tema es el siguiente: si mañana nadie quiere hacer lo que hacemos…”, planteó, dejando la frase abierta como advertencia hacia el interior de la central obrera.
En ese punto, también habló de responsabilidad colectiva: “Vengan todos, podemos…”, expresó, en una apelación directa a los demás sindicatos para sostener la estructura.
“Si se lo piden, usted se queda”: la puerta entreabierta
Cuando el periodista Juan Pereyra le señaló que, si se lo pedían, podría continuar, Cabello no cerró la posibilidad. “Mirá, hasta ahora no… pero si vos ves que… se va a desgregar, todos los sindicatos que están unidos ahora… vale la pena seguir”, argumentó.
La definición revela el equilibrio que intenta marcar: por un lado, su intención explícita de alternancia; por el otro, la preocupación por no dejar un vacío que rompa la unidad de una CGT que, según él, hoy es “de las pocas que se muestra unida”.
18 años y una etapa que se acerca a su cierre
En el tramo final, Cabello reconoció la extensión de su ciclo al frente de la central. Ante el recordatorio de que lleva alrededor de 18 años, el dirigente asintió y repasó el comienzo de esa etapa: “Íbamos a llegar a esa fecha… la Secretaría estaba cerrada… y ustedes abrieron la puerta de esa CGT”, recordó, en referencia al momento en que se reactivó la conducción.
Con todo, dejó la frase más contundente sobre su decisión personal: “Yo le he dicho que yo lo voy a hacer”, ratificando que el paso al costado es una decisión que ya planteó, aunque condicionada a que el movimiento obrero tenga continuidad y conducción.






