El embajador de Canadá elogió a San Juan y su identidad
Durante la recepción de cierre de año 2025, el embajador de Canadá en la Argentina, Stewart Wheeler, sorprendió al público al dedicar sentidas palabras a San Juan y destacar la relación especial que lo une con la provincia, a la que ya visitó en más de una oportunidad.
En su mensaje, el diplomático dejó en claro que su acercamiento a San Juan no responde únicamente a cuestiones protocolares. Recordó sus visitas previas y adelantó su deseo de regresar, subrayando que el vínculo construido excede el plano institucional y económico.
Wheeler explicó que su valoración de la provincia se apoya en aspectos profundos, ligados a la identidad y a los valores. Habló de la importancia de la educación, la familia y la relación con la tierra como elementos que encontró presentes en San Juan y que, según expresó, también forman parte del ADN canadiense.
Uno de los momentos más destacados de su intervención fue cuando evocó su paso por la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento. Allí, señaló, descubrió paralelismos entre el pensamiento del prócer sanjuanino y los principios que marcaron la construcción de Canadá como nación, especialmente en lo referido a la educación pública y al desarrollo de las comunidades del interior.
Como símbolo de ese lazo, el embajador compartió una anécdota cargada de significado: en el predio de la Embajada de Canadá crece un retoño de la histórica higuera de la Casa de Sarmiento. Según relató, ese árbol representa no solo un homenaje al legado educativo del prócer, sino también una conexión personal, ya que él mismo aprendió a leer junto a su madre antes de iniciar la escuela.
Cabe recordar que en mayo del año pasado, Wheeler visitó San Juan y mantuvo un encuentro con el gobernador Marcelo Orrego, en el que dialogaron sobre inversiones, desarrollo productivo y posibles líneas de cooperación entre la provincia y Canadá.
En su discurso de fin de año, el embajador remarcó la necesidad de seguir fortaleciendo relaciones duraderas, basadas en valores compartidos, y dejó en evidencia que su mirada sobre San Juan va más allá de la agenda diplomática: es también una conexión cultural, histórica y humana.






