“El puma no busca atacar”: Qué hacer ante un encuentro y por qué aparecen en zonas urbanas
La aparición de un puma en zonas pobladas volvió a encender la alarma entre vecinos. Miedo, rumores y videos viralizados se mezclan rápidamente cuando un animal silvestre irrumpe en espacios urbanos. Para llevar claridad y bajar la discusión “al llano”, hablamos con Ezequiel Salomón, quien explicó cómo se actúa ante estos casos, qué precauciones tomar y por qué estos episodios son cada vez más frecuentes.
—¿Qué es lo primero que se hace cuando aparece un puma cerca de una zona habitada?
—Lo primero es aclarar que no se apunta directamente a la captura. Trabajamos con técnicas de orientamiento y distintos métodos para lograr que el animal se aleje por sus propios medios, sin intervenir de forma agresiva.
—¿Y qué recomendaciones reciben los vecinos?
—Insistimos mucho en mantener la calma. Si una persona llega a encontrarse con un puma, lo fundamental es no correr, no gritar y no estresarse. Tampoco hay que arrinconarlo. Siempre hay que dejarle una vía de escape.
—¿Conviene huir si se lo ve de cerca?
—No. Al contrario. Es mejor mantenerse firme, tratar de parecer más grande de lo que uno es, extender los brazos. Eso genera desconfianza en el animal y generalmente hace que se retire. El puma no es violento por naturaleza.
—¿Puede atacar a una persona?
—Son animales que evitan el contacto humano. No enfrentan a una persona a menos que se sientan amenazados o acorralados. Por eso es tan importante la actitud del ser humano en ese momento.
—¿Existen antecedentes recientes de ataques?
—El año pasado hubo una denuncia en el departamento Iglesia. Una persona dijo haber sido atacada por un puma, pero no se pudo comprobar. Tenía ropa rota y algunos arañazos, pero eso también podría haberse producido por una caída o un alambrado. No hubo pruebas concluyentes.
—Circulan fotos y videos en redes sociales. ¿Son confiables?
—Hay que ser muy cuidadosos. Muchas veces ese material se viraliza sin que se sepa dónde ni cuándo fue tomado. Hoy nuestros agentes están entrevistando a vecinos para confirmar si realmente hubo presencia del animal y en qué lugar específico.
—Si se confirma que el puma está en la zona, ¿cómo se actúa?
—Primero se evalúa su estado. Si está bien, se aplican métodos disuasivos, principalmente auditivos, como sonidos metálicos, para que se aleje. Si el animal está herido o en malas condiciones, ahí sí se evalúa otro tipo de intervención, como seguimiento y, si hace falta, una traslocación para devolverlo a su hábitat natural.
—¿Por qué un puma llega a zonas urbanas si no es su lugar?
—Puede deberse a muchas causas. A veces bajan buscando alimento, otras están con crías. Pero la causa principal es el avance del ser humano: la expansión urbana, la agricultura, la industria. Todo eso fragmenta su hábitat y modifica sus recorridos naturales.
—¿Hay un mensaje de fondo para la sociedad?
—Sí, claramente. Estos animales son fundamentales para el equilibrio del ecosistema. Regulan poblaciones de herbívoros y evitan daños mayores en la vegetación. Cuando avanzamos sobre sus territorios, alteramos ese equilibrio.
—¿La pandemia influyó en estos avistamientos?
—Solo de manera momentánea. Durante la pandemia, con menos circulación de personas y vehículos, algunos animales se dejaron ver más en zonas urbanas. Pero al volver la actividad normal, eso se revirtió. No fue un cambio permanente en las poblaciones.
Con información y prevención, las autoridades buscan evitar el pánico y remarcar que la convivencia con la fauna silvestre requiere responsabilidad, conocimiento y, sobre todo, respeto por el entorno natural.





