Energía sin asfixia: Habilitan un plan para que las agroindustrias paguen la luz en cuotas
En plena temporada alta, cuando el consumo eléctrico se dispara y la presión sobre los costos amenaza la rentabilidad, las agroindustrias sanjuaninas tendrán un alivio clave. El Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación puso en marcha un esquema especial que permitirá financiar el pago de la energía eléctrica y distribuirlo en cuotas, evitando que los picos de demanda se transformen en un cuello de botella financiero.
La herramienta está dirigida a empresas electrointensivas con producción estacional —como bodegas, frigoríficos, mosteras y establecimientos similares— que concentran gran parte de su consumo entre enero y abril. Justamente en ese período crítico, las firmas podrán dividir sus facturas en seis pagos mensuales, ganando oxígeno para sostener la actividad sin comprometer su flujo de caja.
El mecanismo se canaliza a través del programa Aportes Reembolsables de Aliento a la Actividad Productiva, mediante el cual el Gobierno provincial adelanta los pagos a las distribuidoras eléctricas utilizando recursos del Fondo Provincial de Energía Eléctrica. Luego, las empresas devuelven esos montos de manera escalonada, bajo un esquema de financiamiento y no de subsidio.
Desde el Ejecutivo remarcaron que la medida apunta a ordenar las finanzas de las pymes agroindustriales, especialmente en momentos donde los costos energéticos se vuelven determinantes para sostener el empleo y la continuidad productiva. Al mismo tiempo, subrayaron que el sistema es recuperable: una vez canceladas las cuotas, los fondos vuelven a integrarse, permitiendo que el programa se mantenga en el tiempo.
Las firmas interesadas en acceder a este beneficio deberán completar su inscripción ante la Dirección de Desarrollo Vitivinícola, dependiente de la Secretaría de Agricultura, donde se evaluará el cumplimiento de los requisitos establecidos.
Con este esquema, el Gobierno provincial busca amortiguar uno de los principales impactos que enfrenta el sector productivo en temporada alta: el costo de la energía, sin frenar la actividad ni poner en riesgo la estructura financiera de las empresas.






