“Irregularidades sin delito”: Duras críticas del sindicato tras el cierre de la causa por los “ñoquis” en Zonda
La decisión de la fiscalía de archivar la causa conocida como la de los “ñoquis” en el municipio de Zonda generó un fuerte rechazo por parte del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), que cuestionó con dureza los fundamentos del dictamen y puso en duda la voluntad real de investigar hechos que, según sostienen, están plenamente acreditados.
En diálogo con Radio Sarmiento, José Díaz, secretario general del gremio, afirmó que la resolución reconoce irregularidades graves, pero evita encuadrarlas como delito penal, pese a que —según remarcó— existen hechos comprobados de nepotismo, cobro de sueldos sin contraprestación laboral y serias falencias en los controles internos del municipio.
Nepotismo reconocido, pero sin consecuencias penales
Díaz explicó que la investigación pasó por dos fiscales: inicialmente estuvo a cargo de Nicolía y actualmente la conduce Nicolás Echatino, quien firmó la resolución que dispuso el cierre de la causa.
Según indicó, en el dictamen se admite la existencia de situaciones de nepotismo dentro del municipio de Zonda, con familiares directos de funcionarios que percibían salarios sin prestar funciones efectivas en la provincia, incluso desempeñándose laboralmente en otras jurisdicciones.
“Todo eso está corroborado, son hechos”, sostuvo el dirigente sindical, aunque remarcó que, pese a ello, la fiscalía concluye que no se configura ninguna figura penal.
Las planillas de asistencia que desaparecieron en plena investigación
Uno de los ejes centrales de las críticas del sindicato apunta a la desaparición de las planillas originales de asistencia correspondientes a los últimos seis meses, documentación clave solicitada por la fiscalía para avanzar en la investigación.
De acuerdo al relato de Díaz, el municipio de Zonda denunció el 25 de octubre un supuesto robo de esa documentación en la Comisaría 14, luego de que el Ministerio Público requiriera formalmente las planillas.
“Es una manera elegante de no investigar”, afirmó, y recordó que durante un relevamiento realizado el 7 de agosto se tomaron fotografías de las planillas, lo que demuestra que existían y que podían haberse analizado.
“El fiscal sostiene que no hay constancia porque la documentación fue sustraída, pero tampoco ordena investigar ese hecho. Sin pruebas, después concluyen que no hay plataforma fáctica suficiente”, cuestionó.
“Irregularidades administrativas” y falencias en los controles
En la resolución, la fiscalía sostiene que el ausentismo laboral, aun cuando sea reiterado, no constituye delito penal por sí mismo y que las planillas de asistencia son documentos internos sin carácter de instrumento público.
También indica que no se probó estafa, malversación de caudales públicos, incumplimiento de los deberes de funcionario, falsedad ideológica ni asociación ilícita, ya que los salarios se abonaron conforme a las partidas presupuestarias vigentes.
Para el secretario general del SEP, el razonamiento es contradictorio: “El propio fiscal admite irregularidades administrativas, deficiencias en los controles y registros incompletos. Eso implica actuar en contra de la ley. No puede haber pago de sueldos sin contraprestación real y decir que no existe delito”.
Desconfianza en la Justicia y nuevo planteo judicial
Díaz manifestó una fuerte desconfianza en el funcionamiento del sistema judicial y aseguró que, mientras no exista una decisión firme de investigar a funcionarios políticos, las denuncias contra municipios como Zonda continuarán siendo archivadas.
En ese contexto, confirmó que el sindicato, a través de su asesoría legal, presentará un nuevo escrito ante la Fiscalía General de la Corte, a cargo de Eduardo Baigorrí, con el objetivo de que se revise la resolución y se profundice la investigación.
“Si no somos todos iguales ante la ley, es imposible volver a creer en la justicia”, concluyó el dirigente, mientras la expectativa ahora se centra en el accionar del Tribunal de Cuentas y en si prosperará la nueva presentación judicial.






