Horror en Pocito: denuncian que una perra fue violada, quemada y asesinada
El caso generó conmoción en San Juan y fue expuesto por proteccionistas que piden investigar y alertar sobre el riesgo de un agresor peligroso en la zona.
La Fundación Patitas Sin Hogar denunció un hecho de extrema crueldad ocurrido en la zona de calle Vidart y calle 12, en Pocito. Según relató Marilú Garcés, referente de la organización, el hallazgo fue realizado el domingo por la tarde, mientras recorrían la zona buscando cachorros abandonados.
En esa búsqueda, uno de los voluntarios divisó el cuerpo de una perra tirada en un baldío. Al acercarse, la escena fue impactante: “La cara de la perrita reflejaba terror, tenía los ojos desorbitados, el hocico abierto, como gritando. Fue una imagen indescriptible”, contó Marilú con la voz quebrada.
Lo más alarmante fue lo que detectaron a simple vista: el animal no sólo había sido quemado, sino que presentaba signos de haber sido violado. “Tenía un preservativo en la zona genital. Es una de las cosas más aberrantes que hemos visto”, aseguró.
La situación fue rápidamente publicada en redes sociales, donde generó una fuerte reacción. Muchos usuarios repudiaron el hecho y exigieron justicia, mientras otros minimizaron la gravedad. Frente a esto, Garcés fue tajante: “No es perder el tiempo. Detrás de esto hay una persona con un nivel de sadismo extremo. Y está comprobado que quien maltrata animales puede escalar su violencia a personas”.
Desde la Fundación adelantaron que harán una exposición policial para alertar sobre el hecho y pedir que se investigue. También solicitarán atención especial en esa zona, por temor a que el agresor repita este tipo de acciones. “No sabemos si la quemó viva o si ya había muerto. Pero alguien hizo esto con total frialdad, y lo más probable es que viva cerca”, alertó.
Consultada sobre la frecuencia de casos similares, Marilú fue clara: “Lamentablemente, cada vez vemos más hechos como este. No sabemos si es por la difusión que se hace ahora o porque la crueldad va en aumento, pero cada caso que aparece supera al anterior en maldad”.
El caso quedó en manos del equipo legal de la fundación, que definirá los pasos a seguir. Por lo pronto, los proteccionistas insisten en que la comunidad se mantenga alerta y que, ante cualquier situación sospechosa, lo denuncie.






