El tiempo - Tutiempo.net

Seleccionar página

La escuela en crisis silenciosa: Uno de cada dos alumnos falta más de 15 días y el problema ya es estructural

La escuela en crisis silenciosa: Uno de cada dos alumnos falta más de 15 días y el problema ya es estructural
Anuncio
Compartir:

El ausentismo escolar dejó de ser un problema aislado para convertirse en una señal de alarma en todo el país. Hoy, más de la mitad de los estudiantes del último año de secundaria falta 15 días o más por ciclo lectivo, una cifra que creció en los últimos años y que ya atraviesa a todas las provincias sin excepción. El dato no solo expone una caída en la asistencia, sino que revela un fenómeno más profundo: el progresivo desapego de los jóvenes con la escuela.

Lejos de tratarse de faltas esporádicas, el informe muestra un cambio preocupante en el comportamiento de los alumnos. Cada vez son más los que acumulan ausencias graves: uno de cada cinco falta entre 20 y 29 días al año, y un 10% supera directamente las 30 inasistencias. En paralelo, disminuyó el grupo de estudiantes con niveles moderados de faltas, lo que evidencia un corrimiento hacia situaciones más críticas y persistentes.

Las consecuencias son directas y contundentes. Especialistas y directivos coinciden en que la falta reiterada a clases impacta de lleno en el aprendizaje y, en muchos casos, funciona como antesala del abandono escolar. No es casual que el ausentismo ya sea considerado el principal problema dentro de las escuelas, incluso por encima del bajo rendimiento académico o la impuntualidad.

Detrás de las ausencias aparecen múltiples causas. Si bien los problemas de salud encabezan la lista, crece con fuerza un factor más difícil de revertir: la desmotivación. Casi cuatro de cada diez estudiantes admiten que faltan porque “no tienen ganas” de ir a la escuela. A esto se suman dificultades económicas, responsabilidades familiares, problemas de acceso y un contexto donde, según especialistas, se debilitó el vínculo entre la escuela, los alumnos y sus familias.

Aunque hay diferencias entre provincias, el problema es generalizado. Incluso en distritos con menores niveles de ausentismo, la tendencia es ascendente. En este contexto, el sistema educativo enfrenta un desafío doble: recuperar la presencia en las aulas y, al mismo tiempo, reconstruir el sentido de la escuela en la vida de los estudiantes. Porque, como advierten los expertos, el ausentismo no es el problema en sí mismo, sino el síntoma visible de una crisis mucho más profunda.

Compartir:
Anuncio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *