La helada ya afecta a más de 6.200 hectáreas y analizan declarar la emergencia agropecuaria
Las fuertes heladas registradas durante las últimas semanas provocaron daños importantes en cultivos de la provincia y llevaron al Gobierno a evaluar la declaración de la emergencia agropecuaria. Hasta el momento fueron presentadas 401 denuncias, con más de 6.200 hectáreas declaradas como afectadas, aunque las autoridades estiman que la superficie dañada podría superar las 8.000 hectáreas.
El secretario de Agroindustria y Ganadería, Miguel Moreno, explicó que la última helada volvió a golpear sectores que habían logrado resistir el primer episodio. “Mucho de lo que se salvó el fin de semana pasado fue afectado este fin de semana”, sostuvo. Las temperaturas llegaron a ubicarse entre los 2,5 y 3 grados bajo cero, aunque durante un período menor al de la primera helada, y el mayor impacto se observó en la franja este, desde Angaco hasta Sarmiento.
Las variedades más tempranas, entre las más afectadas
Moreno aclaró que cuando se habla de daños importantes no significa que toda la producción vitivinícola haya quedado afectada. El impacto se concentra especialmente en las variedades que ya habían iniciado la brotación, entre ellas las destinadas a uva de mesa y pasa, además de algunas variedades tintas.
En cuanto a la magnitud, todavía no existe un porcentaje definitivo porque los equipos técnicos continúan realizando los relevamientos. “Hasta el momento no tenemos el dato concreto”, señaló Moreno, quien detalló que hasta el jueves se habían recibido 401 denuncias y que los profesionales ya habían realizado peritajes sobre 70 de esos casos. Los mayores daños observados durante el último episodio se localizaron especialmente en Angaco, San Martín, Caucete, Sarmiento y 25 de Mayo, mientras que también se aguardan denuncias de otros sectores productivos.
La emergencia podría ser por departamentos
El funcionario explicó que la declaración no necesariamente abarcaría a todo el territorio productivo. “Es probable que podamos declarar en algunos departamentos puntuales y no en todo el Gran San Juan”, indicó. La decisión dependerá de la cantidad de denuncias y, fundamentalmente, del porcentaje de daño que determinen los equipos técnicos en cada zona.
La situación también alcanza al sector olivícola. Moreno adelantó que esta semana comenzarán a incorporarse nuevas denuncias de productores de ese rubro, luego de que la Cámara Olivícola realizara análisis de yemas que ya muestran “daños importantísimos también en la producción”. Si la superficie y el nivel de afectación alcanzan los parámetros necesarios, la emergencia permitiría acceder a distintos mecanismos de asistencia.
Qué beneficios tendría para los productores
La declaración de emergencia podría generar beneficios impositivos a nivel nacional y provincial, además de contemplar medidas para productores que tengan determinados créditos y nuevas líneas de financiamiento con condiciones especiales. El funcionario recordó que el año pasado se otorgaron créditos con tasas cercanas al cero por ciento para quienes habían sufrido contingencias climáticas.
Moreno insistió en que la presentación de las denuncias resulta fundamental para determinar con precisión el alcance del desastre. “Es importante que todos asistan a hacer la denuncia, porque tomando esos datos podemos cubrir una superficie que nos permita declarar la emergencia”, remarcó. Las presentaciones se reciben de 7 a 18 horas, en el cuarto piso, módulo 5 del Centro Cívico. Para agilizar el trámite se solicita contar con el RUPA, aunque quienes no tengan documentación completa también pueden acercarse para recibir asistencia.
El impacto productivo podría sentirse con fuerza en la próxima cosecha. Moreno explicó que la primera yema concentra alrededor del 70% de la producción de la uva, mientras que las siguientes suelen generar menos racimos. “Va a ser un año complicado en eso, en la cosecha sobre todo”, advirtió el funcionario, mientras los equipos técnicos avanzan con los relevamientos que definirán la verdadera dimensión de las pérdidas.






