La Justicia busca reconstruir la noche fatal en Ausonia
La Justicia convocó a cuatro testigos para desentrañar cómo murió Pablo Vitale, el hombre de 81 años que cayó durante el Carnaval. El menor involucrado está libre.
El Carnaval terminó. Las luces se apagaron, la música se silenció y en el Club Ausonia quedó una pregunta que nadie sabe responder del todo: ¿qué pasó exactamente esa noche?
Pablo Ignacio Vitale, de 81 años, era de esos hombres que forman parte de la historia viva de un lugar. Un socio querido, una cara conocida. Pero el domingo pasado, en medio de los festejos, cayó. Se golpeó en la parte posterior del cráneo y ya no hubo vuelta atrás. La hemorragia fue fulminante. Sus enfermedades previas no dieron margen. Murió.
Ahora la causa está en manos del juez de Menores Jorge Toro, y la investigación enfrenta su primer obstáculo: nadie contó bien lo que vio.
Los primeros testimonios —organizadores del Carnaval, miembros del club— llegaron al juzgado incompletos, vagos, insuficientes. «No nos permitieron entender con claridad cómo se produjeron los hechos», admitió el propio Toro. Por eso esta semana se convocarán al menos cuatro nuevos testigos. La reconstrucción de esa noche todavía está en deuda.
Un menor de edad fue señalado como quien empujó a Vitale. Fue detenido, interrogado y el lunes quedó en libertad: volvió con sus padres y quedó formalmente a disposición de la Justicia. Su declaración indagatoria todavía espera. El juez fue claro: primero hay que saber qué pasó. Después, las responsabilidades.
La investigación sigue abierta. Y Ausonia, de luto.






