Las apostillas que dejó la sesión que aprobó el acuerdo con Vicuña: voto dividido del PJ y una mayoría de 27 a 9
La sesión especial de la Cámara de Diputados dejó varias postales políticas detrás de la aprobación del acuerdo con Vicuña. El proyecto que habilita el esquema para recibir hasta US$250 millones destinados a obras de infraestructura terminó aprobado por una mayoría contundente: 27 votos a favor, 9 en contra y ninguna abstención.
Pero más allá del número final, el dato político estuvo en cómo se construyó esa mayoría y en las diferencias que quedaron expuestas dentro del peronismo.
El PJ llegó dividido y terminó aún más expuesto
El Bloque Justicialista había decidido no acompañar el despacho en comisión. Sin embargo, esa postura no se trasladó de manera uniforme al recinto.
Durante los días previos ya habían aparecido nombres peronistas que podían acompañar el convenio, entre ellos Eduardo Cabello, Jorge Castañeda, Leopoldo Soler y Omar Ortiz. Finalmente, la votación nominal confirmó que hubo legisladores de extracción peronista que se despegaron de la posición mayoritaria del bloque.
La fotografía que dejó la sesión es, justamente, una de las principales apostillas: el PJ no pudo sostener una postura unificada frente a uno de los acuerdos más importantes de la gestión de Marcelo Orrego.
Aranda pasó de las dudas al voto positivo
Otro de los movimientos seguidos durante el tratamiento fue el de Franco Aranda.
El diputado del Frente Renovador había pedido inicialmente más tiempo para analizar la letra chica del convenio. Después de revisar la documentación, terminó adelantando que votaría a favor y justificó su decisión comparando el nuevo esquema con los fideicomisos de gestiones anteriores.
Antes de la votación dejó una definición contundente: “Mi voto de hoy por Vicuña es positivo porque este proyecto es mejor que los que se firmaron con la gestión de Gioja”.
Su voto terminó formando parte de la amplia mayoría que aprobó el proyecto.
Castañeda puso a la cordillera en el centro
Una de las intervenciones que más atención generó fue la de Jorge Castañeda, diputado por Calingasta.
El legislador respaldó abiertamente el convenio y puso el foco en una cuestión concreta: el impacto que tendrá el desarrollo minero sobre las rutas, el tránsito pesado y los servicios de los departamentos cordilleranos.
Su postura quedó sintetizada en una frase: “Estamos plenamente a favor”.
El planteo de Castañeda llevó al debate nuevamente hacia una de las discusiones centrales alrededor del acuerdo: si los recursos vinculados al desarrollo minero deben transformarse en infraestructura capaz de acompañar ese crecimiento.
La Ruta 40 Norte apareció como una de las grandes protagonistas
Aunque el proyecto aprobado es más amplio, la Ruta Nacional 40 Norte apareció como una de las obras que concentra expectativas.
La intervención del corredor entre Albardón y Jáchal fue señalada por el Gobierno como una de las obras que podría ejecutarse con los recursos derivados del acuerdo. El tema tiene una importancia particular porque conecta con otra iniciativa que también estuvo en el temario: el convenio mediante el cual San Juan asumirá tareas sobre distintas rutas nacionales.
Así, durante la jornada se cruzaron dos debates: qué hacer con los fondos de Vicuña y cómo utilizar esos recursos para resolver parte del déficit de infraestructura que quedó expuesto con el retiro del Estado nacional de determinadas tareas viales.
Dos acuerdos, una misma discusión: las obras
La sesión tuvo un segundo proyecto de peso: el convenio con Vialidad Nacional que permitirá a San Juan asumir el financiamiento, conservación, mantenimiento y ejecución de trabajos en las rutas nacionales 40, 20, 153, 150 y 149, además de intervenciones en el Nudo Vial de las rutas 40 y A014.
El debate terminó teniendo un hilo conductor: la necesidad de transformar recursos extraordinarios en infraestructura concreta.
En el caso de Vicuña, se trata de un aporte único y no reembolsable de hasta US$250 millones y de un fideicomiso para administrar esos fondos.
El número que cerró la jornada
Después de horas de debate, la definición fue contundente. La votación nominal mostró 27 votos afirmativos y 9 negativos, con los 36 diputados participando de la decisión.
El dato no es menor: tres de cada cuatro legisladores votaron a favor del acuerdo.
La sesión dejó así una postal política que excede el resultado legislativo: el Gobierno consiguió una mayoría transversal, mientras que el peronismo mostró diferencias internas y varios de sus integrantes terminaron acompañando una iniciativa impulsada por Orrego.
La aprobación del acuerdo abre ahora el camino para avanzar con el mecanismo financiero que permitirá canalizar los fondos de Vicuña hacia las obras que defina el Ejecutivo dentro del esquema aprobado por la Legislatura.






